Roy Moncada
Un sismo duerme en Managua y la probabilidad que despierte y la destruya en cualquier momento, es enorme.
– En 1983 se aprobó el Reglamento Nacional de la Construcción, normativa que en teoría regula las construcciones que se alzan en el país.
– Ingenieros y arquitectos coinciden que la supervisión de la Alcaldía de Managua es mínima en las construcciones. Los recursos de la Dirección de Urbanismo no dan para atender todos los espacios que se construyen.
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De ocurrir un terremoto con una magnitud entre 6 y 6.5 grados en la escala de Richter las cifras probable de muertos sería de 18 mil personas, solo en el caso de las viviendas populares, según Armando Ugarte, ingeniero de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).
El número de muertos que tendría la capital fue calculado luego de realizar el Estudio de Riesgo Sísmico de América Central, donde se analizaron los sismos con intensidad mayor de 3.5 grados que se dieron desde 1522 hasta 2007 en la región centroamericana, y fue presentado este martes en la UNI por Ugarte en el Foro Nacional sobre Riesgo Sísmico en la Región Metropolitana de Managua.
Aunque el estudio sitúa Managua como la tercera ciudad con mayor amenaza de un terremoto, después de Guatemala y Costa Rica, los antecedentes de las vilentas sacudidas de 1931 y 1972 aumentan las probabilidades.
Contrario a los anteriores terremotos que derrumbaron Managua como si fuera con dinamita, esta vez el país tiene 23 estaciones sísmicas a lo largo y ancho del país y estudios numerosos de las 18 fallas mayores que existen en la capital.
Sin embargo la reducida calidad en las construcciones de las casas es preocupante, comentó Marvin Valle, subdirector del Instituto de Geología y Geofísica de Nicaragua (Cigeo).
“¿Quién le da seguimiento a la calidad de los materiales? Tenemos un reglamento nacional de la construcción que toma en cuenta y considera medidas, si ya sabemos que hay fallas, el problema es de zonificación, saber cuanto hay que retirarse de la falla”, comentó Valle.
Ugarte comentó que si la calidad de las construcciones fuera buena, no habría porqué preocuparse de un enjambre sísmicos como el último ocurrido el 6 de septiembre en Apoyeque, ya que es normal que se registren.
En el estudio que se analizaron los sismos ocurridos en 485 años se comprobó que Managua amanece y duerme con la probabilidad que ocurra un terremoto, aunque sin fecha exacta.
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