Rezaye Alvarez M.
El Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) celebró con una marcha el 64 aniversario de la declaración del día internacional de los derechos humanos.
Varios sectores de la sociedad, alzaron su voz durante la actividad para pronunciar la consigna “Protestar es un derecho, reprimir es un delito”.
Para la presidenta del Cenidh, Vilma Núñez existe “una gran brecha” entre lo que dicen las normas y la realidad que sufre Nicaragua actualmente. Ella señaló que el inconstitucional presidente Daniel Ortega “es el principal violador de los derechos humanos en Nicaragua”.
Dijo que desde que él asumió (2007), el país vive “un deterioro progresivo en la situación de derechos humanos”.
La presidenta del Cenidh dijo que ha regresado lo que para ella era un pasado superado: “Creía que era una cuestión del pasado hablar de torturas, de amenazas de violación en contra de la gente que protesta”; esto fue en alusión a los abusos policiales denunciados en Nueva Guinea contra personas que protestaban ante el reciente fraude electoral.
Núñez demandó que se realicen investigaciones, se revelen los resultados y se castigue a los que resulten culpables.
Hizo un llamado a la Policía Nacional a “que sea de todos los nicaragüenses” y no solo “un brazo del orteguismo para reprimir”.
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