William Aragón Rodríguez
El alza en los precios de algunos productos, como los huevos, la leche y el queso —que son necesarios para la producción de las rosquillas somoteñas— ha comenzado a afectar a los talleres de producción de esta industria en el departamento de Madriz.
- 26 talleres de producción de rosquillas se registran en los municipios de Somoto y Yalagüina, en el departamento de Madriz.
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Así lo expresó doña Francisca Gisela Herrera Portillo, propietaria del taller de rosquillas Gisela en la ciudad de Somoto, donde unas 15 personas laboran a diario en la producción de unos tres quintales de ese producto.
A los altos costos de la materia prima se le une el incremento a los precios de la raja de leña necesaria para el calentamiento de los hornos de cocido de las rosquillas.
“No podemos subirle el precio a las rosquillas, tampoco disminuir la calidad ni reducir el tamaño, porque entonces perdemos clientela”, dijo doña Francisca Herrera Portillo.
Ella vende más del setenta por ciento de la producción de rosquillas que sale de su taller a los comerciantes del mercado Roberto Huembes, de Managua, y el resto es consumido en el municipio de Somoto.
“El queso, la leche y los huevos han subido exageradamente de precio y eso nos afecta mucho en la producción de las rosquillas”, reitera doña Francisca, quien lamenta que este problema se presente ahora que ha tenido que invertir en su taller, realizando ampliaciones en la infraestructura y mejorando sus hornos para reducir los costos en el consumo de leña.
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