Edgard Rodríguez
Dicen que en el Coors Field en Denver, Colorado, los lanzadores tienden a creer que tienen la pared justo detrás de sus espaldas. Un descuido, y la bola se fue.
Y no es que sea justo así, pero la altura de la ciudad y los factores atmosféricos que ello implica, incrementan el grado de dificultad para los carabineros.
Es más, hay una operación matemática (Park Factor) cuyo resultado muestra lo hostil que es ese estadio para los pícheres. El Coors Field tiene un índice de 1.579.
Ahí se contabilizan las carreras anotadas, permitidas, hits y jonrones, y se compara con lo que se hace en gira. El estadio que da sobre 1,000 es favorables para bateadores.
Diferente es el estadio de los Astros, el Minute Maid. Ese tiene un índice de 0.937 y está en el puesto 20. Y como daba por debajo del 1,000, es un estadio para lanzadores.
WILTON A LA CARGA
Quizá nada de eso nos interesaría, de no ser porque Wilton López está saliendo del Minute Maid de Houston, al Coors Field de Denver, la casa de los Rockies.
Para poder sobrevivir ahí, hay que ser tirador de strikes y lanzar bajito. Así se puede provocar rolas por el piso y evitar los cuadrangulares.
Wilton es un experto en la materia. Entre los relevistas de la Liga Nacional, que han actuado en al menos 150 partidos desde el 2010, él es tercero en menos bases.
Ese período, López ha dado 31 boletos, solo detrás de Sergio Romo, de los Gigantes (29) y Rafael Betancourt, de los Rockies (28), quien es precisamente el cerrador.
Betancourt, de 37 años, es un ejemplo de que se puede tener éxito en Denver. Este año, el venezolano tuvo 1-4 y 2.81, con 31 rescates y 57 ponches en 57.2 entradas.
FUEGO Y CARÁCTER
Estamos claros que López es tirador de strikes y que induce a que le bateen rolas. Tan es así, que el 69.2 por ciento de las conexiones ante él, son por el piso.
Se ha abierto paso a base de agallas y con gran confianza en sí mismo e iniciará una nueva etapa en su carrera, y en un estadio, donde por cierto, tiene 1-0 y 5.06, con 9 hits y tres carreras limpias en 5.1 innings.
Su trabajo será preparador para Betancourt, labor que han hecho Matt Belisle y Rex Brothers. Su llegada, ahora, dará más versatilidad.
Pero además, Wilton es un tirador con tres campañas sólidas bajo su faja. Más maduro, con mucho fuego y valiente a prueba de balas.
De modo que aunque era más favorable moverse hacia Filadelfia, donde lanzaría en un parque más conveniente y para un mejor equipo, irse a Denver tampoco es drama.
Twitter: @EdRod16
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