Félix Rivera M.
La roya continúa devorando plantaciones de café de grandes, medianas y pequeñas fincas, y a juicio del presidente de la Asociación de Cafetaleros de Jinotega, Eduardo Rizo, “‘el avance de la roya en Jinotega supera ya el treinta por ciento y más de 300 mil quintales ya se perdieron”.
El productor Antonio Altamirano espera dos mil quintales de café y a pesar de estar rodeado de un sector altamente afectado por la roya, sus cafetales están sin afectación porque es café nuevo. Su finca se llama El Cairo y está ubicada en la comunidad El Tope.
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“Que salgan de sus oficinas los señores de Conacafé a ver in situ y no salgan con el cuento que es el diez por ciento nada más lo que se ha perdido”, dijo Rizo a LA PRENSA.
Dijo que el veinte por ciento de afectación de la roya que había estimado quedó atrás. “Estamos preocupados por la defoliación que han sufrido los árboles producto de la afectación de roya y el problema es que no se mira un programa de atención urgente del Gobierno tendiente a afrontar esta situación, con la seriedad que el caso amerita y la calidad del café se verá severamente afectada y por ende la economía nacional”, agregó Rizo.
FALTA DE INCENTIVOS
“En Honduras también el Gobierno se está preocupando por apoyar a los cafetaleros afectados por la roya y por los bajos precios internacionales, lamentablemente en el caso de Nicaragua no se ha visto preocupación del Gobierno, como demuestra que no ha habido un solo programa de renovación de cafetales”, añadió.
LA PRENSA comprobó durante un amplio recorrido por las zonas cafetaleras de Jinotega el efecto devastador por la roya.
La afectación no es solo en la calidad del café “sino también a los ciclos que se avecinan”, dijo el productor Modesto Reyes, quien agregó: “Para poder controlar la roya en mis cafetales he tenido que realizar seis aplicaciones, aumentando mis costos de producción.
El café que se ha cortado en la finca Santa Teresita, del productor Víctor Altamirano, en la comunidad de Venecia, hasta el momento ha salido quemado, quedando como café de segunda.
Altamirano tiene cuarenta manzanas de café en su finca y esperaba obtener mil quintales de café oro. “Estos efectos van a afectar al siguiente ciclo 2013-214”, dijo.
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