Vladimir Vásquez
Nicaragua no es uno de los países que más emiten dióxido de carbono como consecuencia de sus actividades productivas, pero cada año, por el crecimiento de sus actividades agropecuarias, las emisiones aumentan.
La representante de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Frohmann, aseguró que en el 2011 las emisiones per cápita de Nicaragua fueron de 0.7 toneladas de CO2 equivalentes, mientras que América Latina en su conjunto alcanzó los 2.9 en promedio.
Frohmann dijo que la Cepal ya abrió una licitación internacional para que una empresa consultora venga a Nicaragua a medir la huella de carbono, que es el indicador de la cantidad de gases de efecto invernadero generados por una empresa en su ciclo productivo.
La idea del proyecto que va desde el 2012 hasta el 2014 es ayudar a las empresas a reducir la cantidad de gases que emiten al ambiente, explicó el director ejecutivo del Centro de Exportaciones e Inversiones (CEI), Roberto Brenes.
Por ahora pretenden trabajar con unas cuarenta empresas del país, muchas de ellas del sector cafetalero y ganadero que, según Brenes, son las que más registran emisiones en el sector exportador.
Reducir las emisiones de gases contribuiría, según los expertos, a mitigar el impacto en el ambiente y reducir el cambio climático.
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