El puertorriqueño Héctor “Macho” Camacho generó muchas emociones en el boxeo internacional. LA PRENSA/ARCHIVO/Afp

Camacho se suma

Con el deceso del puertorriqueño Héctor “Macho” Camacho, la semana pasada en Puerto Rico, la lista de muertes violentas de campeones, excampeones o púgiles famosos sigue sumando nombres en este deporte.

Pablo Fletes

Con el deceso del puertorriqueño Héctor “Macho” Camacho, la semana pasada en Puerto Rico, la lista de muertes violentas de campeones, excampeones o púgiles famosos sigue sumando nombres en este deporte.

A sus 50 años, Camacho recibió la semana pasada un disparo en la mandíbula que le afectó las cervicales número 5 y 6, y provocó una lesión en la arteria carótida que interrumpió el flujo de sangre hacia el cerebro.

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Sin necesidad de ser muertes violentas, en este 2012 han partido grandes exponentes del boxeo como Ángelo Dundee, entrenador de toda la vida de Muhammad Ali.

También falleció Johnny “La Vida Loca” Tapia, quien todo una vida tormentosa sumida en el alcohol, las drogas, problemas de depresión, entre otros.

El excampeón pesado sudafricano Corrie Sanders también murió este año en un tiroteo, mientras que el reputado entrenador Emanuel Steward también murió víctima del cáncer.

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Estuvo en estado de coma, pero después de unos días conectado a un respirador artificial, falleció, provocando una consternación en el mundo boxístico.

Siempre polémico, Camacho fue tres veces campeón del mundo en diferentes divisiones. Impregnó mucho show en sus peleas, alentó el interés por verlo en acción en el ring, siempre con enorme carisma. Pero a sus 50 años falleció, y su muerte se suma a una extensa lista de grandes peleadores fallecidos de forma trágica.

Sin tratar de hacer un recuento histórico, para el que se necesitaría un libro, en el 2009 se produjo la muerte de Alexis Argüello, supuestamente por suicidio cuando fungía como Alcalde de Managua.

Pero no solo Alexis dejó el mundo ese año. También fallecieron Vernon Forrest producto de una discusión callejera; Arturo Gatti ahorcado en un aparente suicidio que no fue aceptado por su familiares en Canadá; al igual que el panameño José “Maco” Arboleda, en un accidente de tránsito.

En el 2007, Diego “Chico” Corrales se mató en un accidente mientras manejaba su motocicleta, en el 2010 el venezolano Edwin “El Inca” Valero asesinó a su esposa y al día siguiente se ahorcó mientras guardaba prisión, mientras que el dominicano Agapito Sánchez fue muerto, en el 2005, por un militar que le disparó en una trifulca.

Remitiéndonos décadas atrás, Sonny Liston falleció por sobredosis de drogas en 1971 en Las Vegas; Oscar Bonavena fue asesinado en un burdel, en Estados Unidos, en 1976.

Otras muertes violentas o accidentes, destacan la de Edwin “Chapo” Rosario, por supuesta sobredosis; el mexicano Salvador Sánchez por un accidente automovilístico en 1982, Carlos Monzón en otro accidente automovilístico en 1995, entre otros.

Ciertamente, todas han sido muertes que han golpeado al boxeo, y que seguramente seguirán tarde o temprano por las características de los exponentes de este deporte.

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