Hilda Rosa Maradiaga C.
Una transformación de la economía, un cambio de mentalidad en los empresarios, mecanismos para producir mejores profesionales y para atraer inversionistas en las áreas que en el siglo XXI se demanda es lo que Nicaragua necesita para alcanzar un mayor nivel de desarrollo. Es lo que visualiza Ernesto Medina, rector de la Universidad Americana (UAM), institución que arriba a su 20 aniversario, cerrando una etapa de acompañamiento al país en su época de transición e iniciando nuevos retos.
::: En estos 20 años, ¿cuál ha sido el principal aporte de la UAM a la economía del país?
Hay aportes tangibles. Es una fuente de empleos importante, más de 300 personas tienen empleo en la universidad y hay más de 300 profesores que laboran como profesores de tiempo parcial y que tienen la oportunidad de complementar su salario y de transmitir su conocimiento y mantenerse actualizados. Luego hay una contribución tal vez menos tangible que es el aporte que los graduados de la UAM han hecho al país con ideas nuevas, negocios nuevos, ideas para generar empleo, que todavía no lo hemos cuantificado pero creo que es importante. El emprendedurismo es la idea que trajo la UAM a Nicaragua, que los jóvenes que se están formando en las universidades no debían hacerlo pensando en que hay un empleo esperándolos al salir de las puertas de la universidad, sino que en una economía tan frágil como la nuestra, la mentalidad tenía que ser diferente: generar empleo. Eso que hoy parece lo más natural en todas las universidades de Nicaragua, hay que reconocer que surgió en la UAM y sin duda alguna está ayudando mucho no solo a generar empleo sino a darle otra actitud a los jóvenes frente a la vida.
::: La UAM ha realizado estudios para determinar cuáles son las carreras de este siglo. ¿Qué han revelado esos estudios y qué le depara el futuro al país, según estos estudios?
Reflexiona que “Nicaragua tiene que avanzar mas rápido” porque “ al ritmo que vamos, siento que los cambios nos van a ir alejando cada vez más de los países que van a la vanguardia del desarrollo”. “Nosotros vamos muy lento y tenemos todavía un rezago enorme que llenar, la tarea de nosotros es doble: completar ese rezago y dar saltos hacia adelante de una manera acelerada”.
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Lo primero que nos han revelado es que la sociedad nicaragüense sigue siendo muy conservadora en términos de la formación. Las encuestas que hacemos a los muchachos que están en cuarto y quinto año de los colegios más importantes de Nicaragua revelan siempre una constante: hay un grupo de carreras, como Medicina, Odontología, Arquitectura, Administración de empresas, que son las que los muchachos en Nicaragua prefieren. En la universidad tratamos de ver hacia el futuro, los cambios que se están dando en el mundo, el desarrollo de la economía, hemos participado en las discusiones que ha habido en los últimos años sobre la necesidad de que Nicaragua crezca a un ritmo mucho mayor del que hemos tenido en los últimos años. Todos los expertos coinciden en que no es suficiente para superar los altos niveles de pobreza que hay en el país y todos concluyen en que Nicaragua tiene que crecer más y de una manera sostenida; hemos concluido que con el tipo de economía que tenemos ahora, eso no es posible. Exportando carne, café, azúcar, ron y oro Nicaragua no va a poder alcanzar de manera sostenida los niveles de crecimiento que se necesitan para superar los niveles de pobreza.
::: ¿Qué necesitaríamos?

Se necesita una transformación de la economía, incorporar realmente el conocimiento, la ciencia, la tecnología, atrevernos a abrir ramas nuevas de la producción relacionadas con la tecnología, puede ser transformando los mismos productos de la agricultura nuestra, pero utilizando las herramientas modernas de la biotecnología, la bioquímica, la química y crear empresas con un alto contenido tecnológico. Aquí todo el mundo sabe que el futuro va a estar relacionado con la tecnología de la informática, la información, la comunicación y para eso lo que se requiere es el talento humano, que en Nicaragua es lo que nos sobra. Lo que nos falta es estimularlo, organizarlo mejor para que en Nicaragua comiencen a crearse empresas de base tecnológica donde los jóvenes puedan desarrollar programas nuevos, relacionados con la propaganda, el entretenimiento, cine, televisión, música, libros, revistas, hay todo un mundo de posibilidades que nosotros tenemos que aprovechar. Y ya no digamos las ramas nuevas de la ciencia en las que Nicaragua todavía esta al margen: la nanotecnología, la robótica, la inteligencia artificial, que son todas áreas que sí van a requerir alguna inversión básica para crear la infraestructura mínima para que pueda desarrollarse, pero sí lo básico es el talento, que aquí lo tenemos de sobra.
::: En ese sentido, ¿cómo valora la educación universitaria y cuáles son sus principales retos? ¿Estamos creando esos conocimientos?
La oferta de carreras en Nicaragua es todavía una oferta de mediados del siglo pasado, hay dificultades, pero la sociedad en general sigue siendo muy conservadora, las empresas tampoco se atreven a apostar por un muchacho que tenga una formación diferente a la tradicional. Aquí quieren ver un diploma que diga administrador de empresas o contador, cuando el mundo nos está diciendo que lo que se requiere son profesionales muy flexibles, que tengan ese conocimiento que puede ser en administración, contabilidad, finanzas, pero que a su vez sea capaz de muchas a otras cosas. Y eso difícilmente se logra con un título de los tradicionales.
::: ¿Necesitamos un cambio de mentalidad en los empresarios?
Definitivamente. Los empresarios nicaragüenses han hecho un aporte importantísimo al país en condiciones muy difíciles. Nicaragua ha demostrado que ha podido superar las grandes crisis mundiales, pero necesitamos mucho más y hacerlo mucho más rápido y ahí es donde yo veo que el empresario nicaragüense todavía sigue siendo un poco tímido y un poco conservador. Y creo que el país también tiene que abrirse más para atraer inversiones en estas ramas nuevas del conocimiento.
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