Los encargos familiares
Para mejorar el funcionamiento de la familia, tanto los padres como los hijos se pueden responsabilizar en sacar distintos encargos adelante. De esta forma, los hijos de 6 o 7 años aprenden a colaborar en la buena marcha del hogar.
Los encargos se pueden distribuir en la tertulia familiar y pueden ser muy variados. He aquí algunos ejemplos: el padre puede ayudar a un hijo en el estudio de las matemáticas, el hijo mayor puede responsabilizarse de pequeñas reparaciones de la casa, otro hijo puede ayudarle al más pequeño a bañarse por las noches, una chica ayudará a su madre a preparar la cena, un chico pequeño recogerá los juguetes después de usarlos, otro encargo puede ser que un día a la semana ponga y retire la mesa o vaciar el lavavajillas. Estos son ejemplos posibles, pero en cada casa pueden ser distintos o añadir otros nuevos.
Es conveniente que los padres o los hermanos mayores expliquen personalmente a cada uno la forma de hacer bien su encargo. Los más pequeños pueden ayudar a los mayores en un encargo antes de responsabilizarse del mismo. Es bueno que desde el principio tengan la satisfacción del trabajo bien hecho y ejerciten su voluntad colaborando con sus hermanos.
Un aspecto muy importante de la tertulia familiar es la revisión de los encargos. Puede ser que el hermano mayor sea el secretario y tenga la lista de las tareas de cada uno. Se puede comentar lo que ha ido mejor y peor desde la última reunión y acordar los cambios de turno para el futuro.
En la conversación alguno se puede quejar de que un hermano pequeño le desordena los libros de su estantería o que alguno se apoya con las manos en las paredes y terminan ensuciándose. Siempre con buen humor y sentido positivo se van encontrando soluciones para construir la familia día a día entre todos y hacer más agradable la vida a los demás.
Arturo Ramo
El circulo se ha cerrado
El fraude electoral 2012 no es noticia, lo nuevo es la participación del Ejército y la Policía en este hecho bochornoso. Ya era bastante que el Ejército no se haya pronunciado por las violaciones a la Constitución que hacen los políticos, a lo cual estaban llamados como supuestos guardadores de la misma y de la soberanía nacional, o que la Policía pasara por encima de su propia institucionalidad para mantener en el cargo a la actual comisionada y muchos mandos que debieron pasar a retiro. Ahora han permitido que dos personas acaparen todo el poder, tanto el político, como el institucional y el militar, que lo han logrado a través de diferentes medios, que incluyen dinero, chantaje, presión, halagos, prebendas, puestos públicos a militares y policías, para hacerlos sentir y creer que son parte del poder.
En estas elecciones no solamente violaron la autonomía municipal y las circunscripciones electorales, mandando gente a votar a municipios donde eran débiles, también mandaron policías electorales de otros municipios y fuertes contingentes del Ejército a algunos lugares “estratégicos” como si estuvieran en guerra contra la población. Es demás decir que el Ejército no improvisó esos movimientos y la Policía tampoco, porque si algunas cualidades han tenido siempre han sido su excelente nivel en la planificación y organización de sus acciones, puestas ahora al servicio de la construcción de una nueva dictadura.
El círculo se ha cerrado, el esquema de la dictadura está completo, tiene todos los poderes del Estado, incluyendo al Supremo Sinvergüenza Electoral y ahora tienen su Ejército y su Policía política. Nada hace falta, pero como decía Rubén Darío, solo una cosa: Dios, y esperemos que Dios no nos abandone y no nos deje en manos de este nuevo sistema dictatorial y totalitario cuyo futuro es el mismo de Saddam Hussein, Muamar Gadafi, Hosni Mubarack y Pol Pot, convertirse en un régimen criminal para mantenerse en el poder, cosa que ya Ortega pregona diciendo que el FSLN no es un partido electoral, sino que va más allá.
Eduardo Cáceres
Fallo de la Haya
El Tratado Esguerra-Bárcenas, también conocido como Tratado Bárcenas Meneses-Esguerra o Tratado de 1928, fue un acto oficial y público bilateral realizado entre Colombia y Nicaragua sobre la soberanía de la costa de Mosquitos y las islas del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
En el tratado quedaron excluidos los cayos Quitasueño, Roncador y Serrana, por estar en esa época en litigio entre Colombia y Estados Unidos. La firma del tratado se dio el 24 de marzo de 1928 en la ciudad de Managua, firmando como representante de Nicaragua José Bárcenas Meneses, subsecretario de Relaciones Exteriores, y como representante de Colombia Manuel Esguerra, enviado extraordinario y ministro plenipotenciario para el caso.
Realmente un tratado o pacto bilateral entre dos países nunca puede tener más imperio legal que una sentencia de la Corte Internacional de Justicia de La Haya (CIJH). En esos tratados lo que existe es un pacto entre los países por conveniencia, que a lo largo de la historia lleva sus repercusiones como ahora con el litigio recientemente pasado entre Colombia y Nicaragua, que hasta una guerra se nos puede avecinar porque el gobernante Santos, de Colombia, dice que no acatará la sentencia de La Haya. La gran pregunta del siglo es que si Colombia no acta la sentencia, ¿cómo hará la CIJH para hacer cumplir dicha sentencia?
El gobierno de Ortega ya lleva dos victorias en la CIJH, la del río San Juan y ahora lo de las 200 millas náuticas entre Colombia y Nicaragua, lo cual está bien porque todos los nicaragüenses nos beneficiamos de una u otra manera. El fallo de la CIJH está ajustado a derecho y no a tratados bilaterales parciales entre gobernantes.
La CIJH fue creada con el propósito para otorgar soluciones pacíficas entre los países, y si Nicaragua y Colombia se sometieron a la jurisdicción y fallo de La Haya ahora es irrisorio que el mandatario Santos venga a decir que no acta la sentencia, eso es una soberana irresponsabilidad y de paso queda en ridículo ante el espejo del mundo.
El mandatario Santos está inconforme y ha exteriorizado que no obedecerá a la sentencia ¿entonces para qué envió a sus delegados a dirimir las diferentes discordias ante este litigio?
Indiscutiblemente es justo el reconocimiento y triunfo legal finalizado por el gobierno de Ortega entre la discordia entre Colombia y Nicaragua. Los gobiernos de doña Violeta Barrios de Chamorro, de Arnoldo Alemán y el de don Enrique Bolaños, todos tienen sus méritos en su época.
Bayardo Quinto Núñez
Un sacerdote en Marsella musulmana
Michel Marie Zanotti Sorkine es ya un fenómeno mediático en toda Francia. ¿Qué ha hecho este sacerdote para verse disputado en reportajes y entrevistas? Quizá los cientos de conversiones gracias a un alto sentido de su vocación, realizados en una parroquia de la Marsella musulmana que iba a ser clausurada por falta de asistencia. “Es necesario que los sacerdotes estén siempre visibles y cercanos” y “llevar tantas almas a Dios como sea posible” son dos de sus lemas. No se avergüenza de vestir sotana, de haber dejado resplandeciente su Iglesia, ni de ir a buscar “clientes” a los cafés del barrio. Tampoco escatima dedicación a los feligreses confesando hasta altas horas de la noche y mantiene su parroquia casi permanentemente abierta para “facilitar el encuentro del hombre con Dios”. El cuidado extremo de la liturgia eucarística, la incorporación de procesiones solemnes, de incienso y el rezo del rosario por jóvenes son otras de las innovaciones que han revitalizado tan espectacularmente esta parroquia de la Francia secularizada.
Todo un ejemplo para los sacerdotes-funcionarios que vacían las iglesias, solo cumpliendo lo indispensable, pero que nada saben del significado del sacrificio y del valor que tiene cada alma para Dios. La práctica religiosa remontaría si cada cura imitara la entrega generosa —hecha a la medida de la llamada de Cristo— de Michel Zanotti.
Pili Montalbán
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