Pat Gillick sabía de lo que hablaba, cuando decía que los títulos comienzan a ganarse desde el escritorio.
Gillick fue el arquitecto de los Azulejos campeones de las Series Mundiales en 1992 y 1993. Y de otros tres cetros divisionales en 1985, 89 y 91.
Y probó que era capaz de tener éxito en otro lado. Lo hizo en Baltimore y en Seattle, para cerrar con otro título con los Filis en el 2008.
Alex Anthopoulos, actual gerente de Toronto, parece haber aprendido la lección y ha reunido un personal que podría llevarlo al éxito.
Y lucen tan amenazantes los Azulejos —en el papel— que algunos expertos vaticinan que deben ganar la División Este de la Liga Americana.
Agregar a su staff a brazos del calibre de Josh Johnson y Mark Buhrle, junto a Ricky Romero y Brando Morrow, significa una rotación seria.
Ninguno es Verlander o Sabathia, pero son sólidos. Y al ataque, José Bautista y Edwin Encarnación tendrán a José Reyes, Emilio Bonifacio y Melky Cabrera para ampliar sus remolques.
El 2013 debe ser el año en el que este club debe dejar de ser espectador y comenzar a ganar, mientras “los Yanquis envejecen y Boston se debilita”, señala un experto.
Pero no se puede olvidar que ahí están también los Orioles, que este año se le zafaron a la mediocridad, y Tampa, que es competitivo.
De modo que la más dura División del beisbol (Este, en la Liga Americana) le da la bienvenida a los Azulejos al peldaño de tropas de calibre.
Claro, eso tiene un precio. Toronto pasó del puesto 18 entre los equipos de planilla más baja, al cuarto lugar, ahora con 109.7 millones de dólares comprometidos.
edgardrodríguez zona de strikes
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