Sao Paulo/EFE
El Palmeiras, uno de los equipos con más hinchada en Brasil, descendió a la segunda división por segunda vez en diez años al empatar ayer 1-1 con el Flamengo.
El Palmeiras pasó doce años sin conquistar títulos a partir del 2000, cuando se alzó con la primera edición del Mundial de Clubes, y hasta este año, cuando paradójicamente se hizo con la Copa do Brasil, el torneo nacional más importante después del Campeonato Brasileño, en el que quedó condenado al descenso.
El Palmeiras, equipo del goleador argentino Hernán Barcos, necesitaba tras su empate con Flamengo que el Gremio derrotara a Portuguesa.
Pero la suerte del club del Parque Antárctica quedó sellada poco después de que Portuguesa y Gremio firmaron tablas (2-2) en su partido de la trigésima sexta jornada del Campeonato Brasileño.
El centrocampista Moisés, de penalti, y el cabeza de área Léo Silva anotaron en el segundo tiempo para la Portuguesa. El punta André Lima y el creativo Zé Roberto igualaron para los de Vanderlei Luxemburgo.
El Palmeiras se puso por delante en el marcador en la segunda parte con un tanto de Vinicius, pero Vágner Love, quien llevaba ocho encuentros sin marcar en Flamengo, escogió justamente el partido de hoy para recuperar el gol y amargar la jornada al albiverde.
“Somos todos culpables. Los treinta, no solo los que juegan, los que ponen la cara, todos los treinta. El cuerpo técnico también”, declaró el argentino.
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