Lucía Navas
Una reforma a la actual Ley General de Cooperativas estaría viéndose por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI) como una opción a corto plazo para incluir controles más precisos del manejo financiero que este sector tiene en el país.
328.4 millones fueron en total los petrodólares recibidos en concepto de fondos venezolanos los primeros seis meses del año.
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Públicamente el presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), Alberto Guevara, intenta minimizar el hecho que en la mesa de negociación con el FMI se quiera establecer mecanismos más rigurosos a la cooperación externa, especialmente a la venezolana. Sin embargo LA PRENSA conoció que el FMI quiere que el Gobierno asuma compromisos de vigilancia legales más claros a las cooperativas, así como se determinen riesgos exactos de los fondos venezolanos manejados por la cooperativa Alba Caruna en la economía y las políticas que aplicará para responder a ellos.
El economista Adolfo Acevedo recuerda que el FMI le ha solicitado constantemente al BCN reportes mensuales sobre los movimientos de los depósitos de Alba Caruna en los bancos del país.
Acevedo menciona que existen debilidades en la Ley General de Cooperativas, partiendo del hecho que la entidad reguladora del sector, el Instituto Nicaragüense de Fomento Cooperativo (Infocoop), lo absorbió el nuevo Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa. Pero no ha sido aclarado si les obligará a publicar los estados financieros de las cooperativas incluida Alba Caruna, que es un punto demandado por el FMI.
Acevedo dice que entre los diversos riesgos en relación con los recursos que maneja Alba Caruna están que la deuda que tiene con Venezuela “eventualmente devenga un riesgo contingente del Estado en caso que no pueda hacerle frente”.
Un segundo riesgo dice es que los grandes saldos de depósitos que Alba Caruna mantiene en dos bancos privados pueden comprometer la estabilidad de estos “por su volatilidad”. “Alba Caruna no es una cooperativa como cualquier otra”, insiste
Acevedo, por lo cual cree que el FMI presiona para que se le ejerza “una supervisión más especializada”.
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