Francisco Xavier Aguirre Sacasa

Una visión retrospectiva

Una semana después de las recientes elecciones estadounidenses las estadísticas nos permiten dar una visión retrospectiva de lo que pasó, por qué pasó y qué significa para el futuro.

Primero, aunque en estas elecciones estaba mucho en juego para la Unión Americana la participación de los votantes fue menor de lo que se anticipaba. En los comicios nacionales anteriores votaron 131 millones de ciudadanos, igual a un 58 por ciento del electorado. El 6 de noviembre el número de votantes cayó a 123 millones. Abundó la pasión en 2012, pero hubo una brecha de entusiasmo al momento de acudir a las urnas.

Segundo, las elecciones recientes fueron mucho más reñidas que en 2008, pero no tanto como los medios vaticinaban. En 2008 Obama le sacó una ventaja de siete puntos porcentuales a su contrincante John McCain, quien fue percibido como el sucesor de un presidente, George W. Bush, quien los votantes responsabilizaron por la “Gran Recesión”. Y en cuanto a los cruciales votos electorales (VE), Obama arrasó ganando el 68 por ciento de ellos: 365 versus 173. El tsunami del 2008 no solo les dio la Casa Blanca a los demócratas, sino que les brindó mayorías amplias en el Senado y la Cámara de Representantes. En 2008 Obama y sus partidarios obtuvieron un mandato para impulsar su agenda de “esperanza y cambio”.

Las elecciones recientes fueron más cerradas. A nivel presidencial Obama derrotó al exgobernador Romney, pero por un margen de solo 2.8 puntos porcentuales, aunque su victoria en VE fue sólida: 332 versus 206. En el Senado, los demócratas ampliaron su mayoría por dos escaños a pesar de que hace 45 días se pensaba que los republicanos ganarían o al menos empatarían en el Senado. En la Cámara baja, los republicanos continúan en mayoría. Sin embargo su mayoría preelectoral de 49 escaños podría disminuirse por aproximadamente 10 escaños dependiendo de quien gana los distritos que todavía se disputan.

Algunos demócratas definen lo ocurrido como un mandato. Discrepo. Aunque los demócratas ganaron en 2012 y su desempeño fue mejor —particularmente en el Congreso— de lo anticipado, se mantuvo el statu quo. Los demócratas retienen el poder ejecutivo y el Congreso sigue dividido con los republicanos controlando la Cámara baja y los demócratas el Senado. En términos europeos, hay una cohabitación en el poder, y una división casi 50-50 —y polarizada agudamente— en la población.

Tercero, los que estaban esperanzados de que Romney ganaría se basaban en que el electorado le pasaría la cuenta a Obama por el frágil estado de la economía, se equivocaron. Olvidaron que el presidente en el poder no siempre pierde en malos tiempos económicos. Olvidaron que Franklin Roosevelt ganó abrumadoramente en 1936 a pesar de que Estados Unidos vivía la “Gran Depresión”. Los republicanos tampoco contaron con el impacto que tendría el popular expresidente, Bill Clinton, quien pudo articular un mensaje justificando la reelección de Obama que ni el mismo presidente tuvo la habilidad de hacer. Clinton admitió que las cosas andaban mal, pero argumentó que Obama había heredado una economía colapsada y que repararla en cuatro años era misión imposible. Añadió que Obama había obtenido logros importantes como el repunte de la bolsa, el rescate de la industria automovilística y, sobre todo haber bajado el desempleo del 10 al 7.9 por ciento. Concluyó que Obama merecía un segundo período para terminar la obra en marcha. Este mensaje caló.

Cuarto, un pilar de la estrategia republicana era retomar todos o la mayoría de los nueve Estados “campos de batalla” que Obama les sonsacó a los republicanos en 2008. No pudieron. Solo ganaron dos de ellos: Indiana y Carolina del Norte con sus 26 VE. Obama triunfó en los otros siete con sus 86 VE incluyendo los tres premios mayores: la Florida, Ohio y Virginia. Igual fracasó el intento republicano de ampliar el número de Estados “en juego” pretendiendo ganar en Pennsylvania y Wisconsin.

Quinto, los demócratas forjaron una poderosa coalición y su maquinaria logró llevar sus miembros a las urnas con resultados devastadores para los republicanos. Según encuestas a boca de urnas, Obama obtuvo el voto del 93 por ciento de los negros, del 73 por ciento de los asiáticos, del 71 por ciento de los hispanos, del 60 por ciento de los jóvenes y del 55 por ciento de las mujeres. Este último grupo constituyó la mayoría de los votantes en 2012.

Sexto, el voto hispano fue particularmente significativo en 2012. Por primera vez en la historia sobrepasaron la barrera del 10 por ciento del electorado y sus votos fueron determinantes en Estados “campo de batalla” como la Florida, Ohio, Virginia, Colorado y Nevada.

Y, séptimo, aunque los demócratas no obtuvieron un mandato en estas elecciones, los republicanos recibieron una fuerte advertencia. Si continúan proyectándose como hostiles a los inmigrantes, y en particular a los hispanos, seguirán perdiendo en un país en donde los hispanos ya son la minoría más grande y la que más rápidamente está creciendo. Y si insisten en apoyar los elementos más extremos de la agenda social del “tea party”, desaparecerán como un partido beligerante a nivel nacional. Ya andan por ese camino. Solo han logrado la mayoría de los votos populares en una de las últimas seis elecciones generales. Comentando esta situación, Newt Gingrich, republicano y expresidente de la Cámara baja, dijo que estaba atónito que Romney había sacado un millón de votos menos que McCain. Añadió que la situación de su partido era precaria y que tenía que ajustarse a las realidades del país. En nuestra jerga, su partido ¡tenía que reinventarse!

El autor fue embajador de Nicaragua en Estados Unidos.

COMENTARIOS

  1. Jairo Moncada
    Hace 14 años

    Interesante recopilación de cables extranjeros Dr. Hace 30 años cuando los W.A.S.P y sus principios eran mayoría era imposible pensar en resultados como estos ante una agenda como la de Obama. Sin embargo los valores y la demografia han cambiado. Hoy los grupos de presión gays, latinos, negros son cada vez mas importantes. Los gobiernos reflejan lo que sus sociedades son. He allí Daniel Ortega, saquen sus conclusiones.

  2. Hace 14 años

    de los republicanos en ayudarle al gobierno de Obama en sus planes de mejoramiento d de la misma. Por el otro lado, laposicion de los Republicanos en relacion a los fabricantes de vehiculos, su oposicion en contra de las asociaciones de trabajadores, etc, etc, y aunque no se puede negar el trabajo de Clinton, quien sigue siendo popular entre el votante americano, no menos cierto es que las politicas de los republicanos no hizo nada por cambiar a la gran mayoria que voto por Obama en 2008 y lo

  3. Hace 14 años

    Si es cierto de que hubieron 8 millones de votos en la cuenta final de Obama, pero resulta que en los enclaves manejados por los gobernadores republicanos, estos hicieron todo lo posible para tratar de reducir los dias del voto temprano, para impedirle de esta manera a los democratas el obtener el beneficio del voto de los votantes no-blancos. El tercer punto y la economia aunque importante en esos comicios, el ciudadano comun americano tambien estaba alerta del poco o ningun esfuerzo por parte

  4. Hace 14 años

    ratifico en el 2012. Y senores esa es la democracia correta, la cual no se parece en lo mas minimo a la que se nos pretende dar con el dedo gordo de la mano del magnifico presidente del CSE en representacion de su patron el Sr. Ortega

  5. observador
    Hace 14 años

    El Tea Party y los evangelistas derrumbaron el camino de los republicanos. El odio racial, sigue latente.

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí