Mario Sandoval Aranda

Masaya vive su folclor

El 20 de septiembre, con la Bajada de San Jerónimo, comenzaron las Fiestas Patronales de Masaya que se prolongan hasta el primer domingo de diciembre. Durante tres meses Masaya vive en completa festividad. organizada por la Alcaldía y grupos folclóricos.

Durante septiembre mediante concursos en las plazas eligieron la India Bonita y la Reina de las Fiestas Patronales. El domingo antes del 30 de ese mismo mes se realizó el Desfile Hípico.

El domingo antes de la Bajada de San Jerónimo, es la ceremonia del traspaso de mando, imposición de bandas y coronas por la Cofradía del Gran Torovenado del Pueblo, al Mayordomo del Torovenado, de los Ahuizotes, el Alcalde de Vara, India Bonita y Reina del Torovenado a la usanza de las tradiciones indígenas monimboseñas ancestrales, con gran colorido en la Plaza de Magdalena.

En octubre salieron los Bailes de Inditas, luciendo los típico trajes de Huipiles. El último viernes de octubre fue el desfile de los Ahuizotes. Los Ahuizotes jurídicos salieron a las 5:00 de la tarde, integrados por abogados, familiares y personal de los juzgados y Ahuizotes particulares. A las 8:00 p.m. salieron los Ahuizotes del Gran Torovenado del Pueblo de la Plaza de Magdalena, desfilando más de mil Ahuizotes que recorrieron Monimbó y el centro de Masaya, entrando a la una o dos de la mañana, con asistencia de miles de admiradores que abarrotaron las aceras. Noche de terror en Masaya.

El sábado último de octubre hubo en la Plaza de Magdalena el servicio de comida popular, y en la noche la Alborada. Al día siguiente fue la grandiosa procesión del Gran Torovenado del Pueblo, con la particiación de miles de disfrazados que alegres bailan al son de bandas de chicheros, cohetes y morteros, recibiendo premios los mejores disfrazados. Este acto cultural del pueblo es una sátira contra personajes e instituciones del Gobierno y la sociedad. El Torovenado está considerado como un teatro callejero. Cuenta la leyenda que el primer Torovenado fue sacado por el cacique monimboseño Botoy. También salen los torovenados de niños, del malinche, y caminito de gloria

El presente mes de noviembre es de lujo, arte y fantasí. Bailarines folclóricos bailan al son de la marimba que el indio monimboseño hace con los bolillos vibrar el alma del granadillo con sus bellas piezas . Según la tradición, la marimba fue traída de Angola, África, su lugar de origen por Quetzalcóatl, la Serpiente Emplumada, dios mitológico de Monimbó, para con su música deleitar a su pueblo.

En el Baile de Negras, un hombre viste y baila como mujer, con máscara para ocultar su identidad, luciendo trajes caros y exóticos. Al día siguiente rinden culto a Baco, con la tradicional “Parada de Banco”. Los Diablitos, hombres, mujeres, niños y niñas, disfrazados de león, tigre, pantera, oso, domador, burro, diablo negro y rojo, la muerte quirina, el juco, las diablesas que son hombres o mujeres, todos portan guitarra y usan máscaras de mujer y vistosos trajes.

Existen marcadas diferencias en cuanto a la música. Todos los grupos folclóricos bailan al son de la Marimba, menos los Ahuizotes y Torovenados que lo hacen con música de chicheros, y los Diablitos bailan música de viento que tocan solo una pieza, siendo el único son original conocido que bailan los Diablitos. Cerrando con broche de oro el primer domingo de diciembre con el Festival de Danza Folclórica.

Masaya por Decreto de la Asamblea Nacional dictado en sesión solemne del 23 de octubre del 2000, fue declarada con todo mérito “Capital del Folclor Nicaragüense”, por su representatividad folclórica.

El autor es escritor. Miembro del Centro Nicaragüense de Escritores.

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