AFP
Al menos 26 personas, entre ellas varios policías y una menor, murieron de forma violenta durante el fin de semana largo en el estado de Sao Paulo, el más poblado de Brasil, que sufre un alza inquietante de su tasa de homicidios.
En la madrugada del lunes se registraron cuatro homicidios en el área metropolitana de Sao Paulo, entre ellos los de un agente penitenciario y una niña de 10 años. También hubo 11 heridos de bala.
En la noche del sábado, una policía de 44 años fue ejecutada con diez disparos en la espalda delante de su hija de 11 años cuando descendía de su coche frente a su casa, en la zona norte de la ciudad.
Entre el viernes y el sábado, unas diez personas fallecieron de forma violenta, entre ellas un presunto jefe del narcotráfico. El jueves hubo otros 11 muertos, incluido un policía, según los reportes.
La secretaría de Seguridad de Sao Paulo dijo que el balance de muertos “solo es difundido mensualmente”.
En septiembre, la cifra de homicidios en el área metropolitana de Sao Paulo se elevó a 144, un 27 por ciento más con relación a agosto. En el mismo mes de 2011 hubo 71 homicidios.
En lo que va del año, casi cien agentes fueron víctimas de homicidios en Sao Paulo, entre ellos 90 policías militares, indicó la Policía Militar. De estos, 41 habrían sido ejecutados. La presidenta brasileña, Dilma Rouseff, llamó el jueves al gobernador del estado de Sao Paulo, Geraldo Alckmin, para establecer un plan conjunto de lucha contra el crimen. El lunes pasado, unos 600 policías fuertemente armados lanzaron la operación “Saturación” en la favela Paraisópolis, la mayor de Sao Paulo con 80 mil habitantes, en el sur de la ciudad.
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