Rezaye Álvarez
El caso de la sindicalista de la Universidad Nacional Agraria (UNA), Lea Catalina Escoto, enviada a rendir declaración ante la Policía por exigir transparencia en el uso del presupuesto público, es “una medida desproporcionada”, expresó Vilma Núñez, presidente del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos.
Esta semana Escoto tuvo que comparecer al Distrito Seis de la Policía Nacional para ser entrevistada por la supuesta pérdida de documentos personales de los expedientes de los trabajadores en la casa de estudio.
Para Núñez esta disposición es “intimidatoria”, porque se realizó sin haber agotado todas las medidas internas de solución y se da en medio del reclamo de los sindicalistas de políticas de transparencia en la universidad.
Por su parte el secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, expresó que es lamentable la acción “porque estas situaciones atentan contra el derecho sindical y el derecho de la libre asociación”.
Según el abogado Álvaro Leiva Sánchez, de la Federación Democrática de Trabajadores del Servicio Público, el trasfondo radica en los reclamos que ha venido haciendo la organización sindical que Escoto representa, en función a que el rector de la UNA, presidente del Consejo Nacional de Universidad (CNU) y observador electoral oficioso del FSLN, Telémaco Talavera, “presente sus cuentas claras”.
Leiva también aseguró que lo más triste del caso es que Escoto haya sido citada en su condición de sindicalista, porque “es una forma de amedrentar y sembrar miedo, manipulando a la Policía Nacional”.
“Están criminalizando el reclamo sindical”, dijo Leiva, quien no descartó pedir una auditoría de la CGR en la UNA.
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