Wilih Narváez
La tarde de ayer fue radicada en el Juzgado Noveno Distrito Penal de Audiencia, de la juez Indiana Gallardo, la acusación contra dos policías señalados en la muerte de un motorizado.
Según el comisionado mayor Fernando Borges, jefe de Relaciones Públicas de la Policía Nacional, por la mala actuación policial le dieron de baja deshonrosa al oficial Luis David Urbina Escobar, de 25 años.
Este fue acusado por la Fiscalía por el delito de homicidio en perjuicio de Marcos Antonio Cajina, después de una persecución a la víctima, quien viajaba en su motocicleta y sin casco por las calles del Distrito Dos de Managua.
“El policía me decía que no lo tocara porque iban a hacer un croquis y yo le rogaba que lo ayudaran”, denunció René Zapata, trabajador del taller.
Cajina habitaba en el barrio Santa Rosa y dejó en orfandad a dos niños.
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Según Borges, el agente involucrado pertenece al cuerpo de patrulleros de la estación policial Ajax Delgado, en Carretera Norte, y el trabajo de estos oficiales era resguardar la zona y cumplir con la revisión de las personas que se movilizan.
Supuestamente Urbina dio persecución a la víctima y como no se detuvo le disparó en un taller donde la víctima había intentado refugiarse de los policías que le perseguían.
“Como institución quiero expresar mi más sincera condolencia a la familia doliente, y nuestra condolencia tiene compromiso para hacer justicia”, refirió Borges.
El otro policía acusado es Jorge David Sánchez Ordónez por el delito de homicidio por omisión, porque supuestamente no le prestó ayuda a la víctima cuando estaba herida. Murió desangrado frente al taller donde laboró por 15 años.
Marcos Antonio Cajina Castillo, de 32 años, recibió un disparo de pistola en el costado derecho del cuerpo.
El autor del disparo, según los testigos del vecindario, fue el ahora exagente de la Policía, quien lo siguió hasta el taller Servicentro Pérez Cajina, ubicado en el barrio Santa Ana sur, Managua.
“Él (Cajina) se le corrió al policía porque no traía el casco y me pidió con desesperación que le abriera el portón, cuando entró se metió también el policía y le disparó a quemarropa”, expresó Romel Vargas, vigilante del taller. Testigos aseguran que los oficiales sacaron herido al hombre y lo dejaron en el piso tirado por 20 minutos.
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