Espíritus inconformes

Se me hizo inevitable mientras leía el libro Espíritus inconformes , de Marvin Úbeda (Wiwilí, Jinotega; 1981), no recordar a Pablo Neruda con su libro El libro de las preguntas.

Missael Duarte Somoza

Se me hizo inevitable mientras leía el libro Espíritus inconformes , de Marvin Úbeda (Wiwilí, Jinotega; 1981), no recordar a Pablo Neruda con su libro El libro de las preguntas.

Y es que en este opus primum de Úbeda, las preguntas son la inconformidad de sus espíritus, y precisamente, porque están inconformes preguntas.

Desde los filósofos presocráticos (siguiendo la historia del pensamiento filosófico occidental), los seres humanos nos hemos interrogado por todo lo que existe a nuestro alrededor y lo que está más allá.

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Formalmente he visto y sentido en los versos de Marvin, dedicación y disciplina. Versos traviesos, que juegan, con aciertos y desaciertos. Con una adjetivación y ritmo modernistas en algunos. Ejercicios a lo Martínez Rivas, intentando desnudar el lenguaje para llevarlo a la máxima tensión. Reminiscencias de Joaquín Pasos con el tono de los poemas.

Y termino estas palabras con unos versos de uno de sus poemas: ¿Adónde llegarán mis espíritus inconformes / y mis secretos remojados/ de lo mismo? Lo dirán el tiempo y los lectores, respondería yo.

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El yo poético de Marvin sigue tal tradición y se nos anuncia preguntado: ¿No ves que la vida aquí comienza / y aquí se queda? En algunas preguntas el mismo yo poético se responde, en otras interrogantes no hay respuestas.

En la pregunta antes mencionada, responde: Es el temor más grande / que confunde y complica.

De ese juego socrático de preguntar y responder, hace que la primera sección del libro El niño sin cabeza apenas gatea, estén presentes poemas con títulos de diálogos: Diálogo inocente , Otro diálogo infantil.

Caracterizada por la ironía y el humor. La siguiente sección Huellas de secretos y noches está presente la experiencia amorosa y erótica. Oruga en el vacío , que sería la tercera sección, a mi modo de ver la más intensa del poemario, porque está cargada de duda, la marcha del tiempo, el vacío.

Como en el poema La nada , donde afirma con un verso contundente, en predicado nominal: La nada es la vida . Y la última sección que le da título al libro, sigue el tono de la anterior.

Espíritus inconformes

Cuando nos consumamos el mar / y nada sea esto; / cuando el miedo de esfumarnos sea más grande,/

sentiremos que aquello fue mejor./ Si la humedad será lo único que deseemos,/ no importará el color del oro/ o el peso de su sobrada existencia./ Y terminaremos de amantes de lo acabado./ ¿Quién habló de conservación?/ ¿Acaso sembramos hoy el árbol y su sombra; /o practicamos el amor ya olvidado?/ (Generaciones olvidadas).

Después gira a la trinidad temática memoria/ olvido/ muerte. Siendo el olvido, como ya sabemos, una de las formas de la muerte.

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COMENTARIOS

  1. Francisco Ali
    Hace 14 años

    Que bueno poder degustar poesía de la buena. Saber que en Nicaragua, la poesía se tiene en las venas. Y lo mas importante es que a pesar de los pesares emerge como el ave fénix. Para ejemplo tenemos al gran panida (Ruben Dario)

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