EFE
La secretaria ejecutiva de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (Cepal), Alicia Bárcenas, cree que debería evitarse que América Latina trate de atraer inversión de otros países, como China, basando su competitividad en la precarización del empleo.
“Yo creo que se está perfilando una claridad, en América Latina y el Caribe, de que el modelo exportador no es suficiente para igualarlo (este desequilibrio), y que se requiere un modelo económico diferente”, aseguró Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de Cepal.
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Con la llegada de inversión china a la región latinoamericana, en los últimos años se ha empezado a producir la paradoja de que grandes empresas de China, cuya economía planificada está dirigida por un partido comunista, también tengan en cuenta en su valoración de posibles destinos de inversión las condiciones laborales locales.
Para Bárcenas, hacer caso a ese tipo de consideraciones, a las que han empezado a sumarse algunas grandes firmas del gigante asiático, “es un error”.
“Lo que estamos proponiendo es que el Estado vuelva a políticas de industrialización con innovación, que invierta más en ciencia y tecnología, y que no descuide el frente social, porque en la medida en que tú vas sacando a la gente de la pobreza, eso le va dando mucho dinamismo a la economía: hay que igualar para crecer”, dijo en el marco de la VI Cumbre Empresarial entre China, Latinoamérica y el Caribe, que concluyó ayer en la ciudad de Hangzhou, al este del país asiático.
En ese sentido, recordó que es necesario que los países latinoamericanos eviten dejarlo todo en manos del mercado y que tengan en cuenta que, aunque naciones como China les pidan “bajar las barreras arancelarias, ellos también las tienen”.
CONTRA EL PROTECCIONISMO
El presidente del Consejo de China para la Promoción del Comercio Internacional (CCPIT, en sus siglas internacionales), Wang Jifei, con quien Bárcenas se reunió en la cumbre, pidió a Latinoamérica más esfuerzos para evitar el proteccionismo y los recelos ante sus empresas que causan el desequilibrio comercial entre ambas regiones.
El déficit comercial con China es de 96,000 millones de dólares para Latinoamérica, un treinta por ciento del comercio total anual entre ambos, en cifras de 2010.
“Por eso hay que sentarse a conversar, porque América Latina no puede sacrificar a sus trabajadores en aras del capital”, indicó la responsable de la Cepal, que cree que hay que buscar “un balance mucho más claro entre el capital y el trabajo” que lleve a una mayor distribución de la riqueza y que impulse el consumo y la economía.
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