Edgard Rodríguez
A todos nos habría gustado apreciar como Erasmo Ramírez altera las velocidades con su recta, y como la envía donde se lo propone, mientras desajusta oponentes al emplear la curva o recurrir a su devastador slider.
Esa posibilidad pudo ser real si las gestiones del Bóer han llegado a feliz término. Y ya había un arreglo. Los Marineros lo habían aprobado, pero de pronto, todo cambió y el nica va para Venezuela.
Eso es lo mejor que le pudo pasar a Ramírez e incluso a los fanáticos que han lamentado no poder verlo en vivo. Erasmo va a terminar de construirse y con Lara hay mejores oportunidades.
En una liga con mayor nivel de exigencia y quizá con menos distracciones de las que habría tenido aquí, Ramírez dará los toques claves a su preparación para un 2013 que no debe ser fácil.
Con los Cardenales de Lara, asentados en Barquisitimeto, Erasmo se verá las caras con muchos jugadores de Grandes Ligas, y su entrenador, es también un importante coach en Seattle.
Así que se verá obligado a emplearse a fondo y el plan que los Marineros elaboraron para su adiestramiento, podrá llevarse al pie de la letra al ser supervisado por alguien familiarizado con los objetivos del club.
Nos habría gustado verlo con el Bóer, pero será mejor verlo construido como lanzador de Grandes Ligas. Y para eso, la liga venezolana es mucho más apropiada que la nuestra, que hace su mejor esfuerzo por superarse.
Albert Williams, Porfirio Altamirano, Oswaldo Mairena, Marvin Benard y muchos otros nicas, pasaron por Venezuela y esa experiencia los hizo mejores jugadores.
Ojalá pase lo mismo ahora con Erasmo.
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