Francisco Javier Gutiérrez Lagos

Cartas al Director

Represión al pueblo


Es modalidad del actual Gobierno responder a las demandas de las personas con brutal represión al mejor estilo somocista, que tanto critica y que le ha valido su vuelta al poder, mismo que no quiere dejar ahora.

Esto no es otra cosa que el mensaje que quiere hacer llegar a todos los nicaragüenses: “Sin importar de qué ideología seas, aquí no podés protestar”. Ya vimos cómo en Condega humildes campesinos productores de frijoles fueron salvajemente reprimidos por reclamar precios más justos para sus cosechas. Estas pobres personas fueron atacadas sin piedad por antimotines que aprovecharon la ocasión para poner en práctica las “enseñanzas” que les fueron proveídas para actuar en situaciones de protestas en las próximas elecciones, por lo que también podemos imaginarnos lo que nos espera si nos atrevemos a reclamar por los resultados fraudulentos que se nos avecinan.

Recientemente le tocó el turno a los taxistas de Managua que se atrevieron a reclamar por un subsidio que en la actualidad les es insuficiente para cubrir sus costos operativos. La Policía danielista los agredió hasta provocar la destrucción de muchas de sus unidades y lesiones a muchos de ellos, ocasionando incluso lesiones a uno de sus mismos compañeros de agresión.

Es inaudito ver cómo al estilo de la Escuela de Entrenamiento Básico de Infantería (EEBI) estos policías destruyeron sin razón alguna de las unidades de transporte que para estos pobres hombres representa su único medio de subsistencia. Pero lo más irritante es observar que este Gobierno usa todas las instituciones y medios oficiales para apoyar estas agresiones. Luego de ser destruidos por la Policía, inmediatamente entraron en acción las grúas de la Alcaldía orteguista para retirar los vehículos, lo que no hacen cuando se necesitan para solventar problemas propios del mantenimiento de la ciudad. Luego, en un afán de justificar semejante barbarie, entran en acción los medios oficialistas con su desinformación, comentando los hechos como necesarios para poder mantener la “alegría de vivir en paz”.

Es típico de todo gobierno incapaz y totalitario solucionar los conflictos a base de violencia y represión a los reclamantes, como en este caso, en donde aparte de ser agredidos los protestantes fueron encarcelados y tratados como delincuentes peligrosos, manteniéndolos aislados y en condiciones deprimentes, todo con el fin de desvirtuar el origen de las protestas y llevarlas a otra dirección: desmontar las mismas a cambio de la libertad de los detenidos, logrando con esto que los protestantes desistan de sus peticiones originales.

Como no se puede dejar sola en su defensa a la pareja real, entraron en acción otros de sus fieles sirvientes, los jueces, quienes de manera rápida y eficaz celebran los juicios y declararon culpables a estas pobres personas, cosa que no hacen ni con los delincuentes más peligrosos.

Estos son los logros por los que votaron todas las personas que confiaron en un gobierno de “paz y reconciliación” que la única continuidad que ha dado a su famosa revolución es la represión al pueblo y el robo descarado de sus recursos. Pero a pesar de esta represión hay algo que alegra, y es el cansancio que está mostrando el pueblo ante tanto abuso y no sería extraño que un día de estos reviente de repente la gran protesta que necesitamos para cambiar de una vez por toda esta situación.

Francisco Javier Gutiérrez Lagos

 

 

Pedro Joaquín, mi héroe


Vender todas las tardes LA PRENSA en las frías calles de Matagalpa me llenaba de orgullo. Corría el año 1970, llegó el terremoto del 72 y se nos interrumpió el trabajo por unos meses. LA PRENSA costaba 30 centavos. A doña Luz Marina Alonso, frente al parque Darío le entregaba un chelín y me quedaban cinco centavos de ganancia por cada ejemplar. Una tarde lluviosa cargué mis 50 periódicos, solo había recorrido una cuadra cuando del otro lado de la calle me gritaron. Me crucé rápido porque significaba mis primeros cinco centavos del día, con tan mala suerte que caí a media calle y todos los periódicos se mojaron. Lloraba y pensaba cómo podría hacer para recoger los 15 córdobas. Unos buenos samaritanos me ayudaron a recoger los periódicos y en un solo rollo mojado se los llevé a doña Luz Marina, quien me entregó otros 50 sin cobrarme los mojados y descubrí que mi infantil centro de trabajo y su director tenían corazón.

La mañana del 10 de enero de 1978 matan a mi héroe Pedro Joaquín Chamorro Cardenal. Como escribiera Pablo Antonio Cuadra, “su sangre salpicó a toda Nicaragua” y fue el comienzo del fin de la dictadura somocista. Pero la siguiente dictadura trataba de matar a LA PRENSA imponiéndole una criminal censura y que también llegó su fin en 1990, cuando doña Violeta Barrios de Chamorro, representando a Pedro Joaquín, asume la presidencia.

Los diputados de la Asamblea Nacional declararon Héroe Nacional al que ya era héroe nacional. Mi héroe no necesitaba ese reconocimiento, es como nuestra moneda, que todos sabemos que tiene un gran valor y confiamos en ella como confiamos en Dios, aunque esa leyenda la nueva dictadura la haya borrado en las nuevas monedas.

Leopoldo Villalta López, Matagalpa

 

 

Reclamo de propiedad


Tengo 15 años de estar posando en casas de algunos amigos que me protegen, porque el señor Hernán Estrada, director de la Procuraduría General de la República de Nicaragua, le dio mi casa a una persona que la vendió en forma de materiales de construcción y el terreno lo fraccionó en cuatro partes y los vendió, violentando todas las leyes relacionadas con el concepto de respeto a la propiedad ajena.

Por este medio le digo al presidente Daniel Ortega que mi propiedad no es piñateada ni robada, fue adquirida con el fruto de mi trabajo; lo que significa: sudor de mi frente a punta de martillo, yunque, fragua y carbón en el taller de la herrería del barrio San Antonio, donde él me visitaba y se reunías con los miembros de la primera célula sandinista que se organizó en Nicaragua, estando entre ellos Humberto Selim Shible, Sergio Baldelomar (China roja), Guillermo Mejía, Ramiro Malespín, Oscar Turcios, y otros compañeros involucrados en nuestra causa política.

Como presidente de la República de Nicaragua le pido que me haga justicia, pagándomela lo más pronto posible, ya que quiero pasar mis últimos días con casa propia, ya que no dispongo del dinero para pago de alquiler.

José Benito Vargas Pravia

 

 

Accidentes de tránsito en Matagalpa

En las avenidas y calles de Matagalpa es muy común observar a cualquier hora del día o de la noche automotores y motocicletas que corren a exceso de velocidad, conducidas por ciudadanos irresponsables; que ponen en peligro la vida de los transeúntes.

Recientemente amaneció destruido un poste de teléfonos en el barrio El Progreso, de esta homónima cabecera departamental; el cual fue derribado por un conductor en estado de ebriedad que se dio a la fuga en horas de la madrugada, sin que hasta el momento se sepa de su domicilio. Actualmente los diferentes medios de comunicación social en esta ciudad están llevando a cabo una interesante campaña de precaución para evitar accidentes de tránsito, particularmente los fines de semana, que es cuando más incrementan las pérdidas humanas por el abuso de algunos conductores.

Salvador Pérez González

COMENTARIOS

  1. vanessa
    Hace 14 años

    Qusiera saber porque al querer entrar a la pagina del CSE a buscar informacion me sale que la pagina esta bloqueada y que es prohibido entrar y que no tengo acceso? no se supone que tengo derecho a tener informacion de mi pais? a saber que pasa con mi cedula? esto es indignante, que tristeza enterarme de como estamos en nicaragua, ahora hasta nos restringen la informacion a la que tenemos derecho.

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