Miles de sindicalistas, militantes de izquierda y peronistas disidentes participaron ayer en un acto en la histórica Plaza de Mayo, frente a la Casa Rosada (gobierno), donde los gremialistas reclamaron la baja del impuesto a las ganancias, que afectan a casi un millón de empleados, y el aumento de los beneficios familiares.
Los dirigentes de la protesta no descartaron convocar a un paro nacional.
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