LAS VEGAS, EE. UU./AFP
Cada debate comienza a las 21:00 horas de Washington, dura 90 minutos y tendrá seis segmentos de 15 minutos focalizados en un tema.
El moderador hace una pregunta inicial y los candidatos tienen dos minutos para responder. El tiempo restante se utiliza para la discusión.
[/doap_box]
El presidente Barack Obama y su rival republicano, Mitt Romney, se enfrentan esta noche en el primer debate televisado.
Los republicanos se hicieron eco ayer de declaraciones del vicepresidente Joe Biden, quien en un discurso de campaña en Charlotte (Carolina del Norte) afirmó que la clase media estadounidense había sido “devastada estos últimos cuatro años”. Son precisamente los años en que Obama y Biden han ocupado el poder, ironzaron los opositores.
El campo demócrata advirtió que Romney tendría que enfrentarse en el debate a preguntas sobre si sus holdings en el exterior fueron creados para evitar el pago de impuestos. Un informe del New York Times sugirió que el régimen fiscal de que gozaba Bain Capital, fundado por Romney, puede haber ayudado a este a aumentar su riqueza.
El gran examen que deberá pasar Romney, que ayer prometió no anular el permiso temporal a inmigrantes indocumentados, concedido por Obama, tal vez sea lidiar con un presidente apreciado por una mayoría de electores. Romney soportó una serie que parecía interminable de debates durante la campaña por las primarias de su partido, pero los eventos con múltiples candidatos no suponen la misma presión que un cara a cara.
Cuanto más simpático trató de caer a lo largo de la campaña tanto menos agradable resultó. Romney también dejó un reguero de metidas de pata, de modo que Obama probablemente intente acosarlo de forma de arrancarle más comentarios desafortunados.
El mayor desafío de Obama quizás sea que está desentrenado en materia de debates. La última vez que participó en uno fue en 2008 contra el entonces candidato republicano, John McCain. El mes pasado, en Univisión Obama pareció irritado cuando se le formularon preguntas filosas y torpe en algunas respuestas.
Aunque Obama es famoso por su ostentosa sonrisa, también puede resultar glacial y algunos que lo conocen de cerca alegan que a veces puede parecer arrogante y distante. “El gobernador Romney es un gran polemista… yo apenas lo hago bien”, dijo Obama, minimizando su reputación de buen orador.
El gobernador republicano de Nueva Jersey, Chris Christie, aseguró que “esta carrera se dará vuelta completamente la mañana del jueves”, prediciendo una rotunda victoria de Romney.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 A