Grasa del abdomen a las “pompis”

La belleza no es cuestión de tamaño ni de peso sino de distribución, considera el cirujano plástico Ashkan Ghavami, quien ha operado a unas 700 personas que acuden a él con el mismo dilema: la grasa del abdomen luciría mucho mejor si estuviera en las “pompis”.

 

VIDA

La belleza no es cuestión de tamaño ni de peso sino de distribución, considera el cirujano plástico Ashkan Ghavami, quien ha operado a unas 700 personas que acuden a él con el mismo dilema: la grasa del abdomen luciría mucho mejor si estuviera en las “pompis”.

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Tal vez los traseros de Jennifer López y Beyoncé sean naturales, pero el de Kim Kardashian definitivamente es sospechoso, bromeó el doctor Ashkan Ghavami, quien adjudica esta nueva moda a la atención que dan los medios al “pompis” de algunas estrellas.

Por entre 9,000 y 16,000 dólares el paciente consigue entonces una o varias liposucciones y un “pompis” digno de sentarse en la ciudad del espectáculo.

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En su consultorio en el corazón de Beverly Hills, en el código postal “90210” que da título a una serie de televisión sobre chicos ricos y frívolos de Los Ángeles, Ghavami se especializa en el “levantamiento de glúteos” por transferencia de grasa, una práctica alternativa a los antinaturales implantes.

Su técnica consiste en rellenar las nalgas con grasa aspirada del abdomen y otras partes del cuerpo prósperas en lípidos, como los brazos, los muslos e incluso las pantorrillas.

“Mi peso realmente es el mismo, solo que ahora está mejor distribuido”, contó a la AFP una paciente de Ghavami, que se hizo el levantamiento de glúteos hace tres meses. “Estéticamente se ve bien y la ropa me queda mejor”.

De 49 años y sin hijos, esta contadora que no quiso revelar su nombre afirma que, después de los 40, ya no había ejercicio que la hiciera quemar las adiposidades de algunas partes de su cuerpo, ni mucho menos levantar otras. “Así que me dije, ¿por qué no? Más allá del riesgo de la cirugía, ¿qué es lo peor que puede pasar? Aunque ya veremos si a largo plazo la grasa se va a quedar donde el doctor la puso”, agregó, riendo, la mujer que antes tenía forma de pera y ahora es una rellenita voluptuosa.

Tal vez los traseros de Jennifer López y Beyoncé sean naturales, pero el de Kim Kardashian definitivamente es sospechoso, bromeó el doctor Ashkan Ghavami, quien adjudica esta nueva moda a la atención que dan los medios al “pompis” de algunas estrellas. Por entre 9,000 y 16,000 dólares el paciente consigue entonces una o varias liposucciones y un “pompis” digno de sentarse en la ciudad del espectáculo.

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