Guillermo E. Miranda

Votar es su decisión

El pasado 20 de septiembre dio inicio la campaña electoral municipal con los mismos árbitros corruptos y sin ninguna observación nacional o internacional creíble. Atrás quedaron las recomendaciones hechas por la unión europea y la OEA, así como las afirmaciones de los dirigentes de los partidos opositores de que no asistirían a otra elección con los mismos magistrados que violentaron nuestra voluntad en tres elecciones y que además tienen sus términos vencidos. A este escenario hay que agregarle la disposición inconsulta del CSE, de suprimir de las boletas electorales las fotos de los candidatos a alcaldes y los nombres de los concejales, resolución adoptada para satisfacer el último capricho de la pareja presidencial. La explicación que se sacó de la manga el señor Roberto Rivas para justificar este último atropello es que en Nicaragua se vota por partidos y no por personas, argumento más falso que su declaración de probidad, ya que si hay algo en que todas las encuestas y encuestadoras están de acuerdo es que el grupo social mayoritario en Nicaragua es el de los sin partido. Es decir el de aquellas personas que no militan oficialmente en ninguno de los partidos políticos existentes, pero que votan y que además son los que decidían las elecciones en los tiempos en que nuestro voto valía. A este segmento de nuestra sociedad que anda arriba del 50 por ciento lo han dejado sin opciones, ya que ofrecerle una boleta llena de banderas con distintos colores para ellos no significa nada. Por lo que los partidos opositores tendrán que invertir más dinero y esfuerzo en dar a conocer su oferta electoral, y que no les quepa la menor duda que esa fue una de las razones de dicha disposición, además de otras no menos perversas.

Si hay algo en lo que estoy de acuerdo con el FSLN de los años setenta es que la única manera de librarse de la dictadura somocista de aquella época era la que ellos escogieron, ya que Somoza manipulaba las votaciones a favor suyo, al igual que lo hace Ortega hoy. Por lo tanto la pregunta de si vale la pena votar es perfectamente aceptable, lo que no es aceptable, es asegurar que un voto que no decide sea la única respuesta que como oposición tenemos aquellos que no admitiremos jamás vivir bajo una dictadura. El que la actual dirigencia opositora no tenga respuestas ni coraje para enfrentar el totalitarismo al que nos tiene sometido Ortega, de ninguna manera quiere decir que el pueblo no lo tenga. Basta recordar la caída de Somoza y la gesta heroica de la Resistencia Nicaragüense que obligó a Ortega a dar elecciones en 1990. Con esto no estoy insinuándole a nuestro pueblo que tenga que derramar más sangre para devolvernos la democracia perdida, pues ya suficiente sangre se ha derramado por esa causa. Lo que sí creo, es que debemos exigir más honestidad, decisión y coraje en todo aquel que pretenda erigirse en líder de la causa de la democracia. Los tiempos no están para seguir a oportunistas o mediocres y mucho menos a individuos impuestos por el dedo de nadie. La respuesta al totalitarismo de Ortega somos todos, razón por la que los invito a volver la vista hacia esa hermosa primavera africana y aprendamos de ellos.

Recordemos que somos más de tres millones de demócratas y bastaría con sentarnos en las puertas de nuestras casas para ver pasar el cortejo de la dictadura.  

El autor fue comandante de la Resistencia Nicaragüense y actualmente es miembro del PLI.

COMENTARIOS

  1. G.Morraz
    Hace 14 años

    Debe ser un poco incómodo para una persona como usted que tiene una clara visión del sucio juego electoral, permanecer en esa Organización politica al lado de Eduardo Montealegre, quien se ha erigido como el máximo conductor del PLI y pregona los beneficios de asistir a ese Circo electoral. Sería bueno que le dijera al público si aprueva o desaprueva esa actitud de Montealegre y si no está en desacuerdo, que razones lo mantienen dentro del PLI

  2. Hugo Velez
    Hace 14 años

    Al leer el articulo uno debe preguntarse vale la pena seguir luchando cuando el regimen orteguista tiene copado todos los poderes y con el fraude previsto tu voto no decide? La situacion es dura y dificil, pero la respuesta es SI, porque por encima de todo esta nuestra Libertad y no someterse a los dictados del dictador. Bien dice Guillermo Miranda se requiere coraje y estar revestido de amor patrio para superar los embates del regimen orteguista. Con descision, honestidad y dignidad se puede.

  3. Armando
    Hace 14 años

    Todo tiene su tiempo de maduración, no hay mal que dure 100años ni cuerpo que lo resista. En la historia de Nicaragua posterior a la independencia de 1821 es facil comprobar, que las reelecciones, aunado a los votos mal contados, a los funcionarios serviles y a la sed de mantenerse en el poder solo ha llevado a la debacle a los caudillos. Es cuestión de tiempo mientras las condiciones socioeconómicas se ajustan para la llegada de fin de los tiranos.

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