Nueva generación

El mercado de las telecomunicaciones está en constante desarrollo y evolución en todo el mundo y lo hace esencialmente en la misma forma en la mayoría de los países.

Ing. Hjalmar Ruiz Tückler (*)

El mercado de las telecomunicaciones está en constante desarrollo y evolución en todo el mundo y lo hace esencialmente en la misma forma en la mayoría de los países. No debe, por tanto, sorprendernos que los principios de una reglamentación eficaz sean convergentes en casi todos los mercados, y que los mercados requieran una modernización de la regulación en función de los nuevos esquemas de negocios que posibiliten el adelanto tecnológico y muy particularmente la convergencia de redes y de servicios.

Indudablemente, la puesta en práctica de nuevos principios regulatorios varían considerablemente según la estructura y el grado de evolución del mercado de telecomunicaciones de que se trate, los recursos del país, su marco jurídico y la capacidad reguladora de sus instituciones. Con el paso de los años, hay cada vez más organismos reguladores que se han dado cuenta de la necesidad de modernizar la regulación para propiciar el continuo desarrollo y lograr resultados positivos y sostenibles en el sector de las telecomunicaciones.

En América Latina, ya se han dado los primeros pasos para adaptar la regulación actual. México, Brasil, Chile, Colombia, El Salvador, Costa Rica y Panamá han adoptado un enfoque regulatorio adaptado a la convergencia tecnológica. La práctica internacional exitosa señala que las iniciativas reguladoras deben adaptarse y dar prioridad entre otros a los siguientes aspectos:

Implementación de tecnologías DRM (Digital Rights Management), a fin de propiciar la transformación del mercado de contenidos, priorizando aspectos tales como derechos de propiedad intelectual, apertura de contenidos, sistemas razonables de protección de copia, y jurisdicción aplicable.

Mejora en el control de calidad en la prestación de los servicios, así como incremento de regulación de protección al consumidor a fin de aumentar su confianza, la protección de datos personales, derechos de imagen y protección de menores.

Otros aspectos fundamentales son el incremento en la seguridad de las transacciones comerciales a través de dispositivos, redes y servicios de comunicaciones y la regulación de la competencia acorde con la estructuras de las redes de nueva generación y desaparición de conceptos como “larga distancia” y la tasación geográfica de las llamadas telefónicas.

Es imperativo reforzar la competencia en todos los segmentos del mercado, sobre todo a nivel local, adoptando un enfoque basado más en la competencia de infraestructuras o plataformas (generador de inversiones) que de servicios (que desincentiva la inversión e innovación de las redes existentes). Simplificación del régimen de títulos habilitantes, basado en un régimen de autorizaciones para prestar cualquier tipo de servicios de comunicación.

En resumen la regulación moderna debe ser adaptativa y dinámica, y cualquier medida regulatoria deberá tener una dimensión prospectiva (no regular para el corto plazo), estar basada en el análisis de la relación costo-beneficio de su aplicación y desde luego tener un enfoque más global, buscando una armonización internacional de los marcos de regulación y su adaptación a las peculiaridades nacionales de cada país.

(*) Consultor [email protected]

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COMENTARIOS

  1. Marvin Còrdoba
    Hace 14 años

    Excelente Ingeniero es magnìfico que alguièn como usted le este diciendo a este sistema de regulaciòn de Nicaragua que esta atrasado, obsoleto y vive el dìa a dìa y carecen de planificaciòn para modernizar la regulaciòn. Adelante

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