Tania Sirias
Arturo Calix lloró al recordar cómo fue golpeado y humillado por efectivos policiales el pasado 16 septiembre cuando fue arrestado por un crimen que no cometió. Narró que recibió amenazas de muerte por un oficial de la institución del orden de la comunidad El Carrizal, en Nueva Segovia
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Lamentó que desde las elecciones presidenciales, pobladores de Ciudad Antigua en Ocotal se sienten acosados por miembros de los Consejos del Poder Ciudadano, del FSLN.
Relató que ocho ciudadanos fueron arrestados con lujo de violencia, solo por ser militantes del Partido Liberal Independiente (PLI). A ellos se les señala por el incendio de una vivienda en El Carrizal e intento de violación, aunque no saben ni siquiera el nombre de la víctima que supuestamente los acusa, dijo Calix.
“Dios nos va a juzgar, pero ninguna de las personas acusadas tenemos algo en ese asunto”, dijo el candidato a concejal del PLI.
Luis Callejas, jefe de la Bancada Democrática Nicaragüense, dijo que ya se tiene un historial sangriento en municipios alejados de la capital. Lamentó la irresponsabilidad de las autoridades policiales al acusar a estos ciudadanos solo por pertenecer a una organización política de oposición al Gobierno.
“Me da una tristeza la actuación de la Policía, porque nos acusó sin pruebas, o como si yo tuviera que ver en algo con lo acontecido. Es doloroso que la Policía que dice ser profesional proceda de esta manera. A mí me enchacharon y me tiraron a la tina de la camioneta como cerdo y sin tener compasión”, refirió Calix.
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