Lucía Vargas
Los restos mortales del doctor Alejandro Montiel Argüello fueron sepultados ayer en el cementerio municipal de su natal Granada. Fue recordado por los asistentes como un personaje ejemplar y destacaron su ardua carrera diplomática y como defensor del territorio en juicios históricos.
Su sobrino Eduardo Montiel citó su trayectoria como canciller de la República, embajador, ministro en algunas administraciones, profesor de varias generaciones de estudiantes del derecho, autor de casi veinte libros, incluyendo poesía, entre otros. “Fue un hombre multifacético que se dedicó toda la vida a la enseñanza, a la investigación y al servicio público”, dijo su sobrino.
El doctor Guillermo Argüello Poessy, contralor de facto, pariente cercano del doctor Montiel, dijo que es una pérdida para el país. “Fue un hombre enamorado de su país, defensor de su país en todos los foros internacionales y como magistrado de la Corte Suprema de Justicia, dejó una estela de honestidad y un ejemplo de vida para todos”, sostuvo.
Una de sus grandes virtudes fue haber servido en diferentes administraciones de la historia nacional sin ver colores políticos, lo que patentiza su independencia y conocimientos en la materia.
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