Washington / EFE
El Gobierno de Estados Unidos anunció ayer que ha iniciado un procedimiento contra China ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) por considerar que el país asiático subsidia ilegalmente las exportaciones de automóviles y sus partes. Esas subvenciones “proporcionan una ventaja injusta” a los fabricantes chinos frente a los de Estados Unidos y otros países, indicó en un comunicado el representante comercial estadounidense, Ron Kirk, al informar del procedimiento iniciado ante la OMC.
Kirk recordó que esas subvenciones “están prohibidas” bajo las normas de la OMC y que China “acordó expresamente eliminarlas” cuando se adhirió a la organización en 2001.
En una conferencia telefónica con periodistas, funcionarios estadounidenses destacaron que la apertura del procedimiento ante la OMC se produce tras “numerosas conversaciones” con las autoridades chinas para solventar el asunto, sin que se llegase a un acuerdo.
Desde 2002 a 2012 las exportaciones chinas de partes de automóviles “han pasado de 7,000 millones de dólares a 70,000 millones”, agregó, lo que ha supuesto “inundar” el mercado mundial con el consiguiente daño para los productores de EE. UU. y otras regiones.
El gobierno del presidente Barack Obama “está comprometido con proteger los derechos de los cerca de 800,000 trabajadores estadounidenses” vinculados a la fabricación de automóviles y sus partes, sostuvo Kirk en el comunicado.
En julio pasado, el gobierno de Obama inició otra queja ante la OMC por los gravámenes impuestos por China desde diciembre a las importaciones de vehículos automotores fabricados en Estados Unidos.
US$ 1,000 millones de dólares es lo que, según Estados Unidos, China ha entregado en subsidios a los exportadores de automóviles y sus componentes entre 2009 y 2011.
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