Lucía Navas
“El vínculo entre la universidad y la empresa está demostrado que es un modelo exitoso”, afirma Juan Carlos Amador, gerente de Cenami.
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Un microempresario enfrenta grandes retos para vender sus productos y más para posicionarse en un mercado externo. Aumentar la producción de sus artesanías, muebles o los distintos artículos que fabrique, no es suficiente para alcanzar el éxito.
“Se requiere fortalecer toda la cadena. Deben aprender desde cómo inscribir sus negocios para estar formales hasta diseñar el mejor sistema de mercadeo”, asegura Juan Carlos Amador, gerente del Centro de Negocios y Asistencia de la Mipyme Industrial (Cenami), de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin).
El Cenami busca fortalecer a unas 800 micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes). Este proyecto se presentará esta semana. Se trata de una alianza público-privada donde más de 12 organizaciones de desarrollo empresarial, académicas y gubernamentales tienen la misión de hacer que las mipymes superen sus debilidades.
El programa incluye asesoría jurídica y relaciones con instituciones gubernamentales. “Muchas mipymes quieren exportar, registrarse y no cuentan con la información correcta para hacerlo”, afirma Amador.
El segundo objetivo es mejorarles la capacidad de producción y realizarles el plan de negocios para que sea accesible a financiamiento bancario. La tercera fase del plan es encaminarlas comercialmente. “Las pymes quieren vender más y ayudaremos a mejorar su imagen corporativa, su página web, a participar en ferias y eventos comerciales”, concluye.
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