¡Una joven exitosa!

Su sonrisa contagia felicidad y no es para menos. Inés es una chavala de 18 años quien luego de tanto esfuerzo ha logrado una de sus mayores metas: ser aceptada por la Universidad Tecnológica de Münich, Alemania.

Ethelvina Sánchez Ortega

Su sonrisa contagia felicidad y no es para menos. Inés es una chavala de 18 años quien luego de tanto esfuerzo ha logrado una de sus mayores metas: ser aceptada por la Universidad Tecnológica de Münich, Alemania.

¿Quién es Inés Carolina?

Tengo 18 años, soy una joven con personalidad. Estudié en el colegio Alemán Nicaragüense desde sexto grado y entré como parte de un programa que ellos ofrecían.

Inés desde pequeña ha tenido que esforzarse para mantener su educación. Recuerda que al entrar al colegio Alemán tuvo que estudiar mucho; su experiencia más traumática fue haber obtenido 52 en un examen de 100 puntos. Agrega que ya luego en primer año de secundaria logró ubicarse como la segunda mejor alumna. Ella decidió estudiar el bachillerato internacional y confiesa que tuvo momentos en los que quiso “tirar la toalla”, pues era mucha la presión.

“Yo no soy estrella en nada, pero tampoco me salen tantas dificultades con las materias. Mi fuerte son las ciencias naturales, el analizar”, comenta Inés Carolina. Una vez aprobado el bachillerato internacional, Inés emprendió una búsqueda para encontrar la carrera que más le simpatizara en universidades de Alemania.

“Yo quería encontrar una carrera que cumpliera con lo que yo siempre había soñado. Fue una investigación detallada, conocer las universidades”, cuenta Inés.

ENCONTRÓ LO QUE BUSCABA

Luego de revisar carreras de ingenierías en diferentes universidades alemanas, encontró Economía orientada a la Tecnología y a la Administración.

“Al final del día vos vas a tener el conocimiento técnico de lo que vos vas a administrar. Si querés llevar a cabo una industria debés conocer el proceso”, afirma Inés.

 Inés aplicó a varias universidades de Alemania y en julio comenzó a recibir los resultados positivos, sin embargo la universidad “de sus sueños”, la Universidad Tecnológica de Münich aún no la aceptaba.

Finalmente recibió respuesta de la universidad un viernes, indicando que se debía presentar el siguiente viernes a una entrevista. A siete días de la entrevista decidió correr el riesgo, empacó sus cosas y viajó a Europa.

Una vez en Alemania, Inés aún estaba en shock y ya con los pies en la “U” de sus sueños. Días después fue aceptada. Las buenas noticias no terminaron ahí, sino que el Centro Cultural Alemán Nicaragüense le cedió una beca que cubre los dos primeros años de sus estudios universitarios.

SIN MIEDO

“Hace un año te hubiera dicho tengo miedo, hoy tengo ganas”, expresa Inés sobre la idea de permanecer más de dos años fuera de su hogar y su país. Ella es hija única, sin embargo cree que esto la ha ayudado a ser más determinada en sus decisiones. Agradece mucho el apoyo de sus padres, quienes la han ayudado en todo momento.

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