AGENCIAS
VIDA
Si hay algo que caracteriza al actor británico Sacha Baron Cohen es que sus bromas pueden salir o muy bien o muy mal..
Con su reciente cinta El Dictador ha provocado toda clase de reacciones, pues se burla y critica la democracia, la política estadounidense y habla de algunos dictadores. “Siempre encontré al coronel Gaddafi muy gracioso”, reveló el histrión británico en la edición más reciente del Festival de Cannes. “Por eso quise tener un personaje inspirado en él. Pero a su alrededor también han existido otros políticos igual de absurdos, torpes y sobre todo, reales. No los inventé”.
El dictador encaja a la perfección en una carrera donde la irreverencia es la constante. Personajes como Ali G, Borat y Brüno hicieron que el rostro y el humor del actor inglés se conocieran en todo el mundo. “Todos tienen en común la incorrección y el humor negro. La sátira es una forma de humor que debe realizarse con cuidado”, reconoce Cohen.
La cinta se estrenó en nuestro país el 30 de agosto.
Ver en la versión impresa las páginas: 1 B