Bloomberg News
Las compras de soya por parte de China, que adquiere más del 60 por ciento de las exportaciones globales, se encaminan a agotar las reservas estadounidenses y a reducir la cantidad disponible para los importadores del sudeste asiático, dijo la Asociación de Soya de los Estados Unidos, ASA por la sigla en inglés.
El precio del bushel de soya con entrega en noviembre subió hasta 17.71 dólares el jueves.
Las cotizaciones de la oleaginosa fueron impulsadas por una demanda que se mantiene.
[/doap_box]
“Todo depende de China”, dijo en una entrevista John Lindblom, director regional para el sudeste de Asia. “Si sigue comprando, puede no quedar nada para el sudeste asiático”. Lindblom participaba de una reunión en Tailandia a la que asistieron exportadores estadounidenses y compradores de países desde Vietnam hasta Indonesia.
Las importaciones de China se han más que quintuplicado en los últimos diez años a medida que el creciente ingreso y el mayor consumo de carne, huevos y productos lácteos impulsan la demanda de harina de soya para alimentar ganado y aves de corral.
La peor sequía que afecta desde 1956 a los Estados Unidos, que aporta el 40 por ciento de las exportaciones mundiales, se suma a una sostenida demanda china y este año ha impulsado un 45 por ciento el precio de la soya en Chicago.
“Esto podría convertirse en una situación explosiva”, dijo Erin Fitzpatrick, analista de Rabobank International en Londres, en un correo electrónico a Bloomberg. “A pesar de los precios récord, no se ha observado una desaceleración de la demanda”.
Los exportadores estadounidenses ya han vendido alrededor del 58 por ciento de los 30.2 millones de toneladas de soya que el gobierno pronostica se venderán al exterior el año que comienza el 1 de septiembre, según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, USDA por la sigla en inglés. China aumentó un 26 por ciento las compras a los Estados Unidos respecto al año pasado.
MEJOR DESEMPEÑO
La soya, el trigo y el maíz tienen este año el mejor desempeño del índice GSCI de Standard Poor’s de 24 materias primas. El maíz aumentó 25 por ciento y alcanzó el 10 de agosto un récord de 8.49 dólares por bushel (casi 25 kilogramos), mientras que el trigo trepó 38 por ciento y en julio impulsó el mayor incremento desde 2009 de los costos de los alimentos que analizan las Naciones Unidas.
Las mayores cosechas de Brasil y Argentina podrían aumentar las reservas globales. La producción de soya de Brasil crecerá a un récord de 81.3 millones de toneladas en el año que comienza en febrero, mientras que fue de 66.6 millones en la temporada actual, según Abiove, la asociación de procesadores de oleaginosas.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C