BARCELONA/ AFP
Cataluña, rica región del noreste de España y otrora motor económico del país, tuvo que resignarse a pedir ayuda al Estado español ante la imposibilidad de pagar sus deudas, una decisión que para los nacionalistas es una pérdida de soberanía y puede alimentar el independentismo.
“No deja de ser un poco contradictorio que un gobierno pida un rescate a un Estado del que en cierta medida se quiere separar”, explicó el filósofo y analista político Josep Ramoneda.
La solicitud de ayuda pone al ejecutivo catalán en una “situación de debilidad manifiesta” ante Madrid, ya que “nadie da nada sin poner condiciones”, agrega.
De momento, el Gobierno central español ya le impuso, como a las otras 16 comunidades autónomas del país, un objetivo de déficit de 1.5 por ciento del PIB para este año que, desde el 3.9 por ciento de 2011, exigirá nuevas medidas de rigor a una región que ya realizó importantes recortes en servicios clave como la salud.
RECHAZAN más CONDICIONES
Sin embargo, al anunciar el martes la petición de 5,023 millones de euros al fondo de ayuda a las regiones, el portavoz del ejecutivo catalán, Francesc Homs, dejó muy claro que Cataluña “no aceptará según qué condiciones”. “Ese dinero es nuestro y no daremos las gracias porque nos presten un dinero que es de los propios catalanes”, aseguraba unos días antes.
Dirigido por los nacionalistas conservadores de CiU, el gobierno autónomo catalán denuncia el sistema fiscal español que, mediante una redistribución entre regiones ricas y pobres, todos los años devuelve a Cataluña —aseguran— unos 17,000 millones de euros menos de los que tributa.
Con un PIB anual de casi 200,000 millones de euros —una quinta parte del total de España— la región carga con una deuda pública de más de 40,000 millones, acumulada desde que el estallido de la burbuja inmobiliaria en 2008 la privó de importantes fuentes de ingresos.
Así que, pese a los recortes que en 2011 le permitieron ahorrar más de 1,850 millones de euros, tiene que hacer frente en los próximos meses a vencimientos de 5,750 millones de euros que no puede asumir sola.
El ministro español de Economía, Luis de Guindos, se refirió a la petición de 5,023 millones de euros de ayuda al Estado español que Cataluña realizó para poder pagar su deuda y subrayó que la “condición fundamental” para recibir ese monto es que cumpla el objetivo de déficit del 1.5 por ciento del PIB en 2012, establecido para las regiones autónomas.
“El Gobierno valora los esfuerzos que ha realizado la Generalitat (Ejecutivo regional) de Cataluña y no tiene la más mínima duda de que continuará haciendo esfuerzos para cumplir el objetivo de déficit para este año y el establecido para el año próximo”, dijo.
Además de Cataluña, las regiones de Valencia y Murcia han pedido también esa ayuda financiera al Gobierno español para hacer frente a sus vencimientos de deuda.
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