Saúl Martínez y Mabel Calero
Las bombas de mecha lenta, propias para explotar bajo el agua, siguen siendo utilizadas por pescadores artesanales en Corinto y Jiquilillo (en la costa de El Viejo), lo que permite una excelente pesca pero a costa de destrucción de arrecifes y contaminación con sustancias nocivas.
En Corinto los pescadores han sido capacitados por la Alcaldía para que dejen de utilizar explosivos, pero siguen haciéndolo.
Un pescador que omitió su identidad reveló que en la isla Castañones se fabrica ilegalmente el producto.
275 bombas fueron incautadas por el Distrito Naval del Pacífico (DNP) de Chinandega en 2010. En el 2011 fueron 198, este año han incautado 119.
51 bombas se decomisaron el año pasado, en Carazo, en la valijera de un carro y se presume que serían vendidas en Casares.
90 bombas fueron incautadas en julio a Mario Narváez Velásquez, quien se encargaba de abastecer a cooperativas de pescadores en Casares.
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Henry Mercado, responsable del acopio de Francisco Toval, detalló que unos 800 hombres se dedican a la pesca en Corinto, los que salen en al menos trescientas lanchas.
“Nosotros sabemos que con las bombas matan al pez, principalmente el que viene en desarrollo”, refirió Mercado junto al radiocomunicador base con el que se enlaza con los cuarenta pescadores que trabajan en alta mar para llevar el producto al acopio.
El comisionado Luis Alberto Aguirre, jefe de la Dirección de Armas, Explosivos y Municiones (DAEM) en Chinandega, señaló que el viernes pasado destruyeron un mil artefactos explosivos.

EN CARAZO
El uso de bombas en zonas costeras de La Boquita, Casares, Huehuete y Tupilapa ha sido una práctica que ha acabado con el ecosistema marino provocando la migración de los peces.
Debido a los daños, desde el año pasado la Policía de Carazo, el Ministerio del Ambiente y los Recursos Naturales (Marena), el Instituto Nicaragüense de la Pesca y Acuicultura (Inpesca) y la Fuerza Naval elaboran un plan de control de explosivos y vigilancia continua en la zona costera, sin embargo los pescadores han optado por utilizar las bombas por la noche.
“Estamos trabajando en Villa El Carmen y Masachapa que es donde se presume estén elaborando este tipo de bombas”, dijo el comisionado mayor Buenaventura Miranda Fitoria, jefe policial de Carazo.
“Se está pescando con bombas porque no queda de otra, a veces pasamos hasta una semana sin pescar y solo nos queda la deuda de combustible que tenemos que pagárselo a la cooperativa, sabemos que nuestras vidas corren peligro pero tenemos hijos y familia que mantener”, dijo un pescador que no quiso identificarse.
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