Guillermo E. Miranda

El PLI de Rigoberto y Lacayo Farfán

Fue la corrupción, el nepotismo y el totalitarismo practicado por el entonces partido liberal nacionalista en el poder, lo que decidió a un puñado de patriotas en 1944 a separarse del PLN para fundar el Partido Liberal Independiente (PLI). Bastaron tres años desde su fundación para que, aliado con el Partido Conservador, se alzara con la victoria en las elecciones de 1947, las que hubieran llevado a la Presidencia al doctor Enoc Aguado, si no fuese porque le fueron robadas por Anastasio Somoza García, quien fungía como jefe del Ejército, imponiendo a Leonardo Argüello, quien a su vez fue destituido poco tiempo después. A pesar de ello al partido se siguieron uniend9 hombres y mujeres de honor y patriotismo, entre los que sobresalen el poeta Rigoberto López Pérez y los doctores Lacayo Farfán y Donoso Montealegre.

Por ello me preocupa que durante el reciente proceso de escogencia de candidatos he escuchado voces de protesta, que han llevado a algunos líderes a expresar que desgraciadamente el PLI de Rigoberto y del doctor Lacayo Farfán ya no existe y en su lugar subsiste un grupo de dirigentes cuyo único mérito es haber envejecido en él. Ante estas opiniones, no puedo menos que aceptar de que fue hasta las elecciones municipales del 2008 y las nacionales del pasado noviembre del 2011, que bajo el liderazgo de Eduardo Montealegre el PLI recuperó el carisma de antaño.

Pero los retos continúan y nuevamente nos encontramos enfrentados a otra dictadura que amenaza con consolidar su poder mediante otro fraude electoral, por lo que la responsabilidad de aquellos a quienes se les confió la conducción del nuevo PLI, es mantenerlo en la lucha pero dentro de los parámetros que nos marcaron los hombres que lo hicieron merecedor del respeto de los nicaragüenses.

El simple hecho de que existan líderes que cuestionen la conducción del partido que hoy es la esperanza de nuestro pueblo, es preocupante y debería de llamarnos la atención, ya que imponer candidatos trae irremediablemente el rechazo a los mismos por parte de la población, la que estaría viendo como los mejores hombres y mujeres propuestos por ellos son dejados a un lado. Considero que si en algunos municipios se actuó de esa manera, todavía es tiempo de rectificar, pues quedan por delante fechas en el calendario electoral que permiten hacer los cambios que la población reclama. Ignorar estos reclamos únicamente redundaría en el beneficio del partido de gobierno y no debemos olvidar que en estas elecciones no solo enfrentamos al orteguismo, sino que también el escepticismo de quienes en dos ocasiones consecutivas no han dudado en brindarnos su respaldo cuando se los hemos solicitado, convirtiendo con esto al PLI en la primera fuerza política de oposición. Si por cualquier motivo imitáramos los vicios que casi tienen extinguido al PLC, no solo estaríamos traicionando la memoria de sus fundadores y héroes, sino que también seríamos corresponsables de la consolidación del gobierno inconstitucional de Ortega, y en el futuro el pueblo podría cobrarnos caro este acto de soberbia y falta de democracia interna. El resultado de las elecciones en los municipios cuestionados nos dirá quien tenía la razón, por supuesto, siempre que los escaños se adjudiquen por votación y no por designación. El autor fue comandante de la Resistencia nicaragüense y actualmente es miembro del PLI.

COMENTARIOS

  1. elgueguense
    Hace 14 años

    Señor Miranda, el problema de ustedes los politicos es que su educación es coyuntural. No conocen la historia de Nicaragua. Estudienla. Al señor Montealegre jamas lo hubieran aceptado los liberales doctrinarios que fundaron el PLI.

  2. G.Morraz
    Hace 14 años

    Decir que bajo el liderazgo de Eduardo Montealegre, el PLI recuperó el carisma de antaño, sin mencionar para nada a Fabio Gadea, quien se prestó al jueguito de Eduardo, no es lo más acertado. Solo bastaría revisar la hoja politica de Eduardo para darnos cuenta de la falta de liderazgo, firmeza y olfato politico que ha demostrado a traves de varios años en diferentes organizaciones politicas. Usted me parece un hombre inteligente, ¿ qué le pasa don Guillermo?

  3. Jose Cuadra
    Hace 14 años

    Muy buen articulo y muy cierto tambien. Los conflictos internos del PLI dan la impression de que por fin vieron al venado y ya se estan pleando por la carne. He llegado a la conclusion de que en este pais nadie mueve un dedo por el pueblo, sino que por interes personal. Ya ven a nuestro ilustre Bachi que lo unico que hizo fue robar bancos y criticar el gobierno de Somoza, hoy esta haciendo exactamente lo que el criticaba pero en una forma mas exagerada.

  4. la optica
    Hace 14 años

    Señor Miranda cada dia me sorprende usted con su mercenarismo plumifero, vamos a comenzar por decirle la verdad a la nacion, usted no es y nunca fue comandante de la hoy pisoteada Resistencia Nicaragüense como muy buen oportunista usted siempre ha vivido de MENTIR, entiendo que usted tiene que cumplir con los encargos de su actual patrón el Comandante CENIS el tal raton Montealegre, sin embargo el Pli, a sobrevivido la invasión de sus espacios por muchos años. Y visto caer a sus detractores

  5. Mac Coya
    Hace 14 años

    Los lideres del PLI sacaron a relucir lo que son y se le habia advertido a la poblacion. Con tanta propaganda de los medios
    promoviendo al PLI muchos creyeron en canticos de sirena y se adhirieron al PLI hoy con el accionar de los dirigentes PLI se sienten frustrados pero es culpa de ellos al pecar sobreadvertidos.

  6. ciudadano
    Hace 14 años

    Sr. Miranda, el barco sigue anclado: no tiene capitan.

  7. lector
    Hace 14 años

    Muy beneficioso es el PLI. Antes que abusen a la mujer, mejor que se maten ellos.

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