Josué Bravo
CORRESPONSAL / COSTA RICA
La mandataria Laura Chinchilla, sería llamada a comparecer ante la comisión legislativa de Control y Gasto Público, que investiga las supuestas anomalías en la construcción de la carretera fronteriza costarricense de 160 kilómetros.
La presidenta de esta comisión, la diputada del partido Movimiento Libertario, Patricia Pérez, dijo que una cita para que Chinchilla declare sobre la fallida carretera fronteriza, depende de cuánto la vinculen con las decisiones tomadas en este proyecto, un grupo asesor de la mandataria que también comparecerá ante los diputados en las próximas semanas.
“Ellos (el grupo asesor de Chinchilla) están convocados porque don Francisco (Jiménez, ex ministro de Transportes), los mencionó (en su comparecencia ante los diputados). Si ellos la llegan a mencionar a ella (la mandataria), lo consideraríamos. Hubo decisiones operativas, vamos a esperar a que venga la audiencia”, explicó Pérez.
Desde que empezaron las denuncias de supuesta corrupción y el posterior descalabro de la carretera, hay señalamientos de quienes pueden ser los responsables del fallido proyecto.
Hace ocho días, el ex ministro de Transportes, Francisco Jiménez, quien fue separado del cargo a raíz del escándalo, aseguró que las decisiones sobre esta construcción se realizaban en Casa Presidencial y mencionó a un “grupo asesor” de Chinchilla.
El grupo es integrado por su hermano Adrián, el empresario y amigo de la presidenta, Carlos Espinach, el segundo vicepresidente, Luis Liberman y el ingeniero consultor del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Federico Baltodano, además de algunas participaciones del propio Jiménez.
Estas personas comparecerán ante la Comisión Legislativa y si involucran a la mandataria, ella será citada a comparecer.
Jiménez estaba citado para comparecer de nuevo hoy, pero salió del país desde el domingo y propuso a los diputados, vía correo electrónico, declarar otro día.
Esta carretera, que provocó daños ambientales en la zona fronteriza, costó unos 40 millones de dólares en su primera etapa, pero fue elaborado sin diseño y sin estudios de impacto ambiental.
Algunos sitios de ella son intransitables y varios puentes han colapsados. Nicaragua se queja de que esta vía arrastra contaminación al río San Juan.