Elízabeth Romero y Wilder Pérez
Luis Suárez, representante de Efectioro, fue liberado de las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ) ayer por la tarde, luego de su supuesta detención el pasado viernes.
Se dice que la Policía Nacional nunca detalló cuáles eran las razones por la que este fue arrestado.
Fuentes extraoficiales aseguraron a LA PRENSA que este fue detenido el viernes cuando acudió a la DAJ para indagar sobre la situación de cinco trabajadores que fueron conducidos a esa instancia policial, luego que ese mismo día allanaran sin orden de captura el local de ese negocio dedicado a la compra de oro.
Las fuentes confiaron que el operativo policial se realizó después que a una pariente de la directora de facto de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, le robaran joyas por un monto aproximado de tres mil dólares. Aparentemente las joyas fueron vendidas en otro lugar, donde después de fundirlas las vendieron en Efectioro.
Una de las trabajadoras de Efectioro apuntó que en los documentos de esa empresa establecen claramente que el responsable es únicamente la persona que llega a vender el oro, y para ello uno de los requisitos es la cédula de identidad.
Las fuentes no descartaron que detrás de este operativo hayan intereses de terceras personas para llevar a estos a la quiebra, pues extrañamente la Policía no investigó otros locales, como casas de empeño, y los uniformados acudieron directamente al local de Efectioro, que es un negocio de exportación de oro.
Otras fuentes dijeron que el expediente que la Policía había remitido a la Fiscalía por hurto agravado había sido devuelto para su ampliación.
NO ES CASA DE EMPEÑO
El caso de Efectioro debe separarse de las casas de empeño, ya que no se trata de una de ellas, sino que es una empresa internacional que se dedicaba exclusivamente a comprar oro.
De esta manera, el gerente de la casa de empeño Prisa, Mario Hurtado, separó su empresa y otras similares de las investigaciones que lleva la Policía sobre Efectioro.
Según el empresario, los ladrones no buscan estas casas porque se les pide la cédula de identidad y son grabados con cámaras y firman contratos, lo que representa un alto riesgo de ser capturados, ya que al menos 15 de un total de 70 empresas trabajan de forma estrecha contra los actos ilegales.
Hurtado afirmó que, de un promedio de 114,000 contratos anuales que realizan en Prisa, solo diez o 12 son investigados por la Policía, y la mayoría consiste en robos por disputas familiares. Por otra parte, el empresario afirmó que las principales casas de empeño en Nicaragua conocen a sus 120,000 clientes a nivel nacional, y mantienen un crédito promedio de 300 millones de córdobas.
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