Tardío invierno

Es tan tarde que uno pensaría que es la hora de morir. Tan tarde como un dolor agudo en la esperanza. Cada palabra tiene su propio cielo y yo tengo tu nombre.

Enrique Delgadillo

Es tan tarde que uno pensaría que es la hora de morir.

Tan tarde como un dolor agudo en la esperanza.

Cada palabra tiene su propio cielo y yo tengo tu nombre.

Tarde en la mañana el mirlo te besa.

Bajo el sol escribí un relámpago pero no volviste con el río

a dibujar el campo, el árbol

ni dos bocas que se alejan del tiempo a nuestra casa.

Miré los espacios que destruyó la guerra;

esas calles que detuvieron el paso de la buena suerte,

pero nada se parece a que sea tarde y me quede ciego

a que oscurezca y haya encontrado un rastro de nosotros

caminando con un cigarrillo en la boca y una pistola escondida

bajo el paraguas.

Es tan tarde para que algo comience con ánimo

para abrir otra botella y mirarte las piernas como antorchas

cuando estamos en el lugar a donde nunca hemos llegado.

Ha sido largo el misterio pero al fin estamos

soledad y yo

arrimados como botes de viejos pescadores

que reman sin esperar nada del mar.

Conozco el color de los uniformes después del combate

camino del vacío.

Ya sé que los soldados vuelven de la trinchera a morir en un

mismo dolor;

pero nosotros

cada uno vivirá su cautiverio

apagándose y ardiendo en la tea de otros ojos

en alguna ciudad parecida a la ciudad que perdimos.

Es una lástima de tarde, un dolor omnipresente

un perderlo todo y no sentir sino que alguien llama

y yo no puedo abrir ninguna puerta.

Antes de llover

Enrique Delgadillo

Yo me soy y debes tener eso en cuenta al irte conmigo

no produzco lunas ni persigo a nadie y me muero cada día.

Yo me estoy mucho tiempo acompañado de un poema

una canción y varias a veces a ratos de una perra agonía

que ladra un chubasco cuando quieren tocarla 

y se orina de felicidad cuando llegas bajo la lluvia.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí