Tania Sirias
Gonzalo Carrión, director jurídico del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), visitó a Liseth Sequeira, la joven que se encontraba protestando en contra de los magistrados de facto del Consejo Supremo Electoral. Lamentó que pese a las agresiones que sufrió, la cual le provocó un aborto, la Policía no recepcionó la denuncia.
Según relata su compañero de vida, Pedro Ortiz Reyes se presentó el domingo a la estación policial del Distrito siete, ubicado en Villa Venezuela. A pesar de las heridas y los golpes que presentaba Liseth, no levantaron la denuncia “por que ella no tenía la cédula de identidad”, mucho menos la remitieron al Instituto de Medicina Legal (IML), “para que se le realizara un reconocimiento”, dijo Carrión.
El director jurídico del Cenidh sostuvo que si se comprueba que la Policía le puso obstáculos para realizar la denuncia, esto sería grave, ya que el Estado debe proteger y dar garantía a los ciudadanos.
“En este caso, el Estado tendría una responsabilidad primaria ante un hecho de esta naturaleza, ya que se debe esclarecer cómo sucedió este acto”, dijo Carrión.
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