Ramón H. Potosme
Para el político Edmundo Jarquín, del Movimiento Renovador Sandinista (MRS), el proceso de verificación ciudadana que realizó en una sola jornada el Consejo Supremo Electoral (CSE), lo único que constató fue la decadencia del sistema electoral.
Jarquín no cree que se haya verificado uno de cada cuatro nicaragüenses en edad de votar, tal como lo informó el CSE y que luego anunció el inconstitucional mandatario Daniel Ortega. De acuerdo con el mandatario hubo 900 mil nicaragüenses en esa jornada preelectoral.
Pero esas cifras fueron cuestionadas por el Instituto para el Desarrollo y la Democracia que calcula que se verificó no más de un 15 por ciento. En tanto, el opositor Partido Liberal Independiente (PLI) calculó un máximo del 12 por ciento.
“¿A quién le cree usted, al CSE o a las otras fuentes? ¿Quién vio una gran movilización ciudadana, para pensar que uno de cada cuatro ciudadanos se estaba verificando? Probablemente solo Ortega y los miembros de su círculo, desde esas alturas que marean vieron esa multitud verificándose”, cuestiona Jarquín, en su columna El Pulso de la Semana .
Para Jarquín, con el proceso lo único que se verificó fue una irregularidad adicional de un proceso que a su juicio no tiene ningún estándar para que sea creíble y legítimo.
“El Gobierno verificado en su talante antidemocrático. Lo único verificado es que Ortega y el CSE siguen dejando en escombros el sistema electoral”, señala Jarquín.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A