Lucía Vargas
El obispo de la Diócesis de Granada, monseñor Jorge Solórzano, dijo que las investigaciones sobre el robo ocurrido en su casa a inicios de esta semana en Ciudad Sandino, siguen en manos de la Policía. Comentó que la inseguridad es una realidad en nuestro país y recordó que ha sido víctima de los ladrones en dos ocasiones.
La casa del obispo fue barrida por los supuestos ladrones, quienes se llevaron hasta las camas, sillas, electrodomésticos y cargaron una camioneta con todos los enseres, tras dormir a los canes y al vigilante.
“Hay cuidadores a ambos lados de la casa de mi mamá, yo tengo mi casa al fondo pero los ladrones tienen bien vigilado todo, hay que verlo con la Policía”, citó monseñor Solórzano.
Declaró que el martes 31 de julio, un día antes del robo, sostuvo una reunión con la primera comisionada Aminta Granera, los jefes policiales y participó todo el clero de la Diócesis, precisamente para abordar el tema de la inseguridad ciudadana.
“Hablamos en esa reunión que tienen que preocuparse y trabajar cada día más por la seguridad de nuestro pueblo”, dijo monseñor.
La reunión sostenida con Granera fue en Diriá y se conoció que la mayoría de los sacerdotes pidieron mayor presencia policial en sus comunidades.
En el caso de Granada se pidió refuerzo policial en La Villa, El Pantanal y La Sabaneta, pero además los sacerdotes dijeron que en muchos barrios no conocen a los jefes de sectores.
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