Joe Mullin
AFP
Los abogados de Apple y Samsung debatieron las diferencias entre copia y competencia honesta, al presentar sus argumentos de apertura en el megajuicio en Estados Unidos por violación de patentes, que enfrenta a los dos gigantes de la tecnología.
Harold McElhinny, uno de los abogados de Apple en el proceso ante un tribunal federal de San José (California, oeste), dijo al jurado que Samsung comenzó a copiar a la firma estadounidense apenas se presentó públicamente el iPhone en enero de 2007.
Apple y Samsung, que juntas monopolizan casi la mitad (un 49.5 por ciento) del mercado mundial de teléfonos inteligentes, también se enfrentan legalmente en varios países europeos y en Australia. En Estados Unidos, Samsung está a la defensiva.
Koh ya suspendió las ventas de la tableta Samsung Galaxy de diez pulgadas y del teléfono Galaxy Nexus, concebido con Google.
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“En el mismo momento en que (el cofundador de Apple Steve) Jobs presentó el iPhone, advirtió a sus competidores que había solicitado la protección de patentes para las más de 200 nuevas invenciones en el iPhone”, afirmó McElhinny.
“Samsung podía haber inventado sus propios diseños, podía haber vencido a Apple de manera justa en el mercado. O podía copiar a Apple… es más fácil copiar que innovar”, agregó.
McElhinny dijo que Samsung copió características específicas, como el efecto rebote en la función de despliegue al llegar al final de la pantalla, o el uso del color negro en todo el dispositivo, algo que antes del iPhone no existía.
“En los más altos niveles corporativos Samsung decidió copiar cada elemento del iPhone”, afirmó.
“Esto no fue un accidente. La copia de Samsung fue intencional”.
El abogado argumentó que Samsung realizó decenas de cambios a medida que Apple actualizaba sus productos “para que el resultado final fuera idéntico al de los productos de Apple”.
El abogado de Samsung, Charles Verhoeven, contratacó los argumentos de Apple con su propia versión de la historia de los teléfonos móviles, citando varios casos de celulares de gran pantalla anteriores al iPhone.
La empresa surcoreana no es una “copiadora” o alguien que llegó más tarde, afirmó Verhoeven, sino una gran compañía de tecnología que desarrolla sus propias innovaciones.
Y afirmó que documentos internos de Apple muestran que los diseñadores del gigante estadounidense también se inspiraron en la competencia, incluido Sony.
El iPhone era un producto “inspirador” para muchos, pero no hay nada malo en eso, afirmó Verhoeven. “¿Eso es una violación? No, eso es competencia”, señaló.
El abogado dijo que el diseño de Samsung puede distinguirse claramente del de Apple incluso para un observador corriente.
Apple reclama más de 2,500 millones de dólares a Samsung por copiar sus diseños y patentes, mientras la firma surcoreana acusa al fabricante del iPhone de violar algunas de sus patentes para comunicaciones inalámbricas. El juicio busca desentrañar estas acusaciones cruzadas.
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