Noel Amilcar Gallegos/ NINDIRI
Un poco más de 31 millones de córdobas fueron defraudados a la Cooperativa de Ahorro y Crédito Caja Rural de Nindirí (Carunin RL), supuestamente por Francisco Porfirio Mendoza Hernández, expresidente de esta institución, y su esposa Myriam Ruiz Bonilla, quien era la firma libradora ante las entidades bancarias, según revelaron los socios de Carunin RL.
Además, agregan como parte de la presunta defraudación a Kenia Marlene Mendoza Ruiz, exgerente general e hija de Mendoza y Ruiz.
Reynaldo Martínez, presidente de Carunin RL, dijo que Francisco Mendoza junto con sus parientes se aprovecharon del bajo nivel de escolaridad de los 34 socios, porque la mayoría son campesinos que trabajan la tierra.
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Asimismo, Magaly Corina Ruiz Hernández, excajera y sobrina de Mendoza, es mencionada por los socios de Carunin RL. De igual forma sospechan, dijeron los denunciantes, que hay “peces gordos” detrás de esta millonaria acción.
LA PRENSA fue a la casa de Mendoza para conocer su versión, pero una hija de este dijo que su papá no estaba y que no estaría. Tampoco quiso decir a qué hora y cuándo estaría Mendoza en su casa. Igualmente se negó a facilitar el número de teléfono celular del aludido.
“Él (Mendoza) estafó a la cooperativa falsificando firmas en un financiamiento (de 17 millones de córdobas) que se gestionó ante Caruna, y este señor no rindió cuenta a los socios. Este préstamo estaba destinado a la siembra de granos básicos en unos terrenos de Malacatoya, pero el financiamiento no nos llegó, dejando a la cooperativa en la quiebra, además de robarse la plata, no pagó (el préstamo) a Caruna. Ahora Caruna nos exige que asumamos esa deuda”, denunció Reynaldo Martínez, actual presidente de esta asociación.
El problema se agudiza, dicen los quejosos, porque están en riesgo las propiedades de los asociados, que fueron puestas como garantía ante Caruna/Bandes.
En una carta dirigida a la directora de facto de la Policía Nacional, primera comisionada Aminta Granera, con fecha 2 de mayo de 2012, en parte se lee: “Se requiere que nos apoyen para hacer justicia, ya que el dinero de los asociados fue malversado y utilizado por el señor Mendoza Hernández para beneficio propio, lo que se observa visiblemente (en) cómo vive y los bienes obtenidos a costa de los socios de la cooperativa, ya que el arroz que compraba y acopiaba era trillado y lo vendía por otro lado y nunca ingresaba ese dinero a las arcas de la cooperativa”.
Los denunciantes dijeron que el modus operandi de Mendoza era que emitía cheques a nombre de terceras personas, luego mandaba a una persona de la cooperativa a cambiarlos y luego el dinero le era entregado a él. Posteriormente, con el dinero viajaba a Malacatoya, supuestamente, a pagar la siembra y producción de granos básicos, y después llegaba a la cooperativa a decir que el dinero con que pagó la producción había salido de su bolsa y que la cooperativa se lo debía.
Ver en la versión impresa las páginas: 1A, 7A