Humberto Galo R.
Doña Gladis López Zeledón es una de las más de doscientas personas que viven en la cuarta etapa del barrio Hialeah y que el lunes por la noche se valieron de la quema de llantas y gritos para obstaculizar la circulación de los vehículos en la Pista Suburbana de Managua.
López, al igual que sus vecinos desde, hace cuatro días se encuentran sin energía eléctrica y por ello optaron por efectuar este tipo de acciones para llamar la atención de la empresa distribuidora de energía, Gas Natural Fenosa.
“Una buena parte del barrio está sin luz, hay negocios que han perdido sus productos”, denunció López.
BARRIO ILEGAL
El reclamo de los pobladores podría ser atendido por la empresa distribuidora, sin embargo, este barrio es uno de los tantos que no están legalmente registrados ante la empresa.
De acuerdo con datos de Gas Natural, en el departamento de Managua existen 193 mil clientes, pero ni uno solo de ellos habita en la cuarta etapa del barrio Hialeah.
Cada vez que ocurre una interrupción de servicio eléctrico, el usuario puede reportarlo al número de emergencia de la empresa. Los clientes registrados legalmente tienen un código asignado, es lo que se conoce como Número Identificador del Servicio (NIS): “De esa zona no tenemos ninguna incidencia reportada”, señaló un funcionario de la empresa distribuidora.
Jorge Munguía es uno de los fundadores del barrio, el cual surgió espontáneamente hace más de 20 años en la zona oeste de la capital. Munguía reconoce que tanto él como sus vecinos han gozado del suministro de energía de manera ilegal. Sin embargo, señala que durante este período tampoco la empresa distribuidora ha hecho algo para legalizarles el suministro.
“Nosotros compramos el transformador y pagamos la reparación cada vez que se daña, yo tengo la esperanza que en algún momento Fenosa nos ponga buenas conexiones, y te aseguro que así todos pagaríamos el mínimo al menos”, dijo el poblador.
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