Saul MartÍnez
La niñita de 3 años hija de Anabel Carrasco Rivera, de 18 años, fue testigo de la espantosa muerte, ejecutada supuestamente por el primo hermano de la víctima, Marlon Javier Espinoza Carrasco, de 19 años.
La Policía ha trabajado sin descanso para esclarecer el femicidio y ayer rastreaba a Espinoza. La joven era originaria de la comarca Tecomatepe, Puerto Morazán.
El crimen que ha conmocionado a los chinandeganos ocurrió la mañana del martes en la lejana comunidad de Las Lajas, en una humilde casa de tablas ubicada en la hacienda San Juancito, al noroeste de la ciudad de El Viejo.
Con la Ley 779, Integral Contra la Violencia hacia las Mujeres, podría imponerse la pena máxima al criminal, al que suma el acto de misoginia por la muerte con cinco filazos de machete ante la criatura, en el centro de la casita.
Presuntamente la joven efectuaba sus labores domésticas cerca de las 7:00 a.m., mientras su compañero de vida Marcial Burgos Centeno se hallaba en sus labores agrícolas, lo que fue aprovechado por el primo, quien insistió amenazante en malsanas pretensiones y ante la renuencia asesinó a la jovencita.
El subcomisionado Alí Espinoza, jefe policial de El Viejo, Chinandega, dijo que el martes a las 10:20 a.m. conocieron del femicidio a través del progenitor Luis Armando Carrasco Andrade, que a su vez le comunicó su yerno Marcial Rodolfo Burgos.
Los agentes tardaron en llegar al sitio debido al camino angosto, quebrado y fangoso.
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