Mabel Calero
Para el científico y ambientalista Jaime Incer Barquero, por primera vez la población de Costa Rica está viendo el daño ambiental causado al río San Juan, por el gobierno costarricense, con la construcción de 160 kilómetros de carretera paralela al río, la cual ha afectado significativamente el ecosistema de la zona.
“A nivel de Costa Rica ya hay conciencia del daño que ha causado esta carretera al medioambiente, hay muchas quejas de la forma cómo fue construida torpemente, a tal punto que está siendo destruida por el mismo invierno”, comentó el científico nicaragüense.
ETAPA DE CORRUPCIÓN
La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Sostenible (Fundenic), liderada por Incer Barquero, asume que los daños ambientales provocados por la construcción de la carretera abrieron una etapa de corrupción en Costa Rica, que la misma población costarricense está denunciando.
“El conflicto de la carretera abrió una etapa de corrupción con aquellas empresas costarricenses que fueron beneficiadas con la apertura de esta carretera, que se alagartaron ante la oferta e hicieron cualquier trabajo por capturar los recursos financieros y lo hicieron mal; de forma dañina no solo para la economía de Costa Rica, sino también para la imagen ecológica de este país, que esta entonces se apreciaba por ser una nación amigable con el medioambiente”, señaló Incer.
El ambientalista agregó que Costa Rica como miembro del Sistema de Integración Centroamericana (SICA) debe acatar el fallo emitido por la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ), ya que todos los países se comprometieron a no dañar el medioambiente ni el de los países vecinos.
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