El crimen de ayer y otras alteraciones al orden público han sido presenciados por niños de la ecsuelita Oscar Turcios. LA PRENSA/R. MORA

Violencia sin tregua en Estelí

El barrio Oscar Turcios, de la ciudad de Estelí, se ha convertido en zona de alto riesgo. Los robos se han vuelto más comunes, así como el consumo de droga y licor.

Roberto Mora

El barrio Oscar Turcios, de la ciudad de Estelí, se ha convertido en zona de alto riesgo. Los robos se han vuelto más comunes, así como el consumo de droga y licor.

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La teniente Yessenia Herrera, vocera de la Policía en el departamento de Estelí, dijo que reforzarán el trabajo en el barrio Oscar Turcios, donde inclusive ya se dio el cambio del jefe de sector.

Pidió mayor coordinación de los pobladores para poderle hacer frente al problema de expendios y consumo de licor y de droga, que podrían ser la raíz de los problemas que usualmente se producen en el lugar.

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A eso de las 8:30 a.m. de ayer falleció William José Olivas García, de 24 años, producto de una estocada en el pecho que le habría dado otro joven que le reclamaba por el celular que presuntamente le había arrebatado días antes.

Según Fermín Mairena, Olivas le había arrebatado un celular y la mañana de este lunes intentó pedirle información sobre el destino de su teléfono.

“Yo le dije mirá William decime a dónde está el celular, aquí ando los 200 pesos y vamos a sacarlo”, refirió Mairena que le dijo a la víctima, quien se habría puesto violento y lo atacó con piedras, impactando una de ellas en su cabeza.

Según Mairena, cuando Olivas intentó lanzarse encima para seguirlo agrediendo, sacó la cuchilla que utiliza en su trabajo como talabartero para defenderse y fue cuando le dio la estocada.

DROGA POR DOQUIER

Según familiares y vecinos de la zona, la víctima, quien deja a tres hijos en la orfandad, era un tomador consuetudinario, igual que muchos que deambulan en el barrio, donde además la droga se mueve como cualquier producto de la pulpería.

Frente a donde ocurrió el crimen está una escuelita donde los estudiantes de primaria presencian con frecuencia el consumo desmedido de licor y los enfrentamientos violentos que escenifican los mismos tomadores.

La profesora Marisol Briones dijo que los tomadores consuetudinarios y vagos habituales ya han ingresado al centro y pidieron nuevamente el apoyo de la Policía.

Los robos ocurren a toda hora en ese barrio, donde la droga también es consumida por niños que se ponen a orillas de un cauce.

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