Mónica García Peralta
Danilo Serafín, quien no asistía a la roza del camino en honor a Santo Domingo desde 1979, pensó que su mano de obra aún sería útil y se apareció con machete en mano dispuesto a rozar el trayecto.
Y aunque el camino está totalmente pavimentado y ya no hay nada que limpiar, Danilo Serafín se quedó a la espera del Santo y solicitó a la Policía Nacional que le requisó su machete que no se lo perdieran pues es su medio de trabajo.
Este fue uno de los episodios registrados ayer en la tradicional roza del camino, la peregrinación previa a la bajada de Santo Domingo, el primero de agosto.
La pólvora no falló en la roza y tampoco lo hizo la oración, pues dos sacerdotes se encargaron de bendecir el recorrido antes de salir a las siete de la mañana en el Gancho de Caminos, del Mercado Oriental.
POR ESPÍRITU RELIGIOSO
“Hemos iniciado gracias a Dios con toda devoción pidiéndole al pueblo de Nicaragua que acoja estas fiestas con alegría, pero que no deje al lado el verdadero sentido religioso que debe tener”, comentó Marlon Carranza, miembro del Comité de Cargadores de Santo Domingo.
Simultáneamente en Las Sierritas de Santo Domingo se preparaba al Mocito, réplica de la imagen del Santo, para dirigirlo con otro grupo de personas hacia la Cruz del Paraíso, donde entregaron la tradicional “tajona” a la mayordoma de las fiestas, la alcaldesa Daysi Torres.
La funcionaria realizó buena parte del recorrido a pie y bailando con el resto de promesantes, al ritmo de chicheros.
Pido por el bienestar del pueblo que asiste al homenaje a nuestro patrono, que la fe y devoción sigan creciendo más, todos los años”.
Daysi Torres, alcaldesa designada de Managua.
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