Lucydalia Baca Castellón
Por ejemplo se sugiere usar germoplasmas libre de virus, semillas resistentes, establecer barreras (trampa vivas), limpiar de hospederos los cultivos e implementar una adecuada fertilización, entre otras.
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La paratrioza, una extraña plaga aparecida a finales del año pasado, está haciendo de las suyas en la zona norte del país. “Me dañó más de cinco mil plantas de tomate y afectó casi el cincuenta por ciento de mi plantío. Pero también está dañando cultivos de papas, tabaco y chiltoma”, sostiene Rufo Centeno, productor de Condega.
Cientos de productores de Condega, Somoto, Pueblo Nuevo, Totogalpa, Estelí y zonas cercanas, están viendo cómo las flores y el fruto de sus cultivos se caen a causa de esta plaga. Se teme que haya llegado desde Honduras y Guatemala, donde se reporta su presencia desde hace varios años.
“Es una chicharrita y se ha convertido en una de las plagas más importantes de la papa, tomate y chiltoma. Las afectaciones son provocadas por el daño directo que causa el animal al inyectar toxinas, porque transmite la bacteria Candidatus liberibacter solanacearum. “El desconocimiento de esta plaga está provocando que se le dé un mal manejo”, explica el ingeniero Armando Rodríguez Portillo, director del Centro de Alternativas Productivas para el Trópico de Seco de Las Segovias de Somoto (Inprhu-Somoto), que analiza este mal.
Según Rodríguez, cuando la plaga está en estado de ninfa, es decir que ya ha pasado de su estado de larva, transmite toxinas que impiden en crecimiento de las plantas y reduce el tamaño de los bulbos. Además, transmite una bacteria que causa la enfermedad conocida como punta morada.
El Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la delegación del Ministerio Agropecuario y Forestal (Magfor) llevan meses investigando sobre el manejo que debe darse a los cultivos afectados.
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